Imágenes


miércoles, 8 de marzo de 2017

Ecuador 1999, año de crisis financiera

Congelamiento de depósitos y salvataje bancario: el atraco del siglo.
La crisis financiera se originó en el gobierno de Sixto Durán Ballén y Alberto Dahik, los promotores del neoliberalismo en Ecuador. En 1994 crearon la Ley de Instituciones Financieras, que liberalizó las tasas de interés y permitió la libre circulación de capitales y el aumento de los créditos vinculados, que proliferaron sin control. Eso generó especulación, fuga de capitales y quiebra de bancos.
A lo cual se sumaron otros factores: el fenómeno de El Niño, la crisis financiera internacional y el desplome del precio del petróleo (US$6.30 por barril). Sin embargo, las políticas de Mahuad agudizaron aún más la crisis.
En 1998 el poder financiero se volvió evidente. Banqueros como Fernando Aspiazu financiaron la campaña de Jamil Mahuad y otros formaron parte de su gabinete. Se establecieron políticas de “salvataje bancario” que permitieron la entrega de créditos millonarios a la banca, a través de instituciones públicas. En el Congreso Nacional, la famosa “aplanadora”, conformada por el Partido Social Cristiano y la Democracia Popular, creó leyes e instituciones (como la AGD) para que el Estado se haga cargo de las deudas de la banca privada.
El 8 de marzo de 1999, se declaró un <<feriado bancario>> de 24 horas, que finalmente duró 5 días. Todas las operaciones financieras estaban suspendidas. Mientras tanto, Mahuad decretó un <<congelamiento de depósitos>> por 1 año, de las cuentas de más de 2 millones de sucres. Esa injusticia tuvo consecuencias nefastas. Aun así los bancos “quebraron” y el Estado asumió los costos, transmitiéndolos a la población a través de diversos mecanismos, entre ellos, la reducción del gasto social y la elevación del costo de los servicios.
Las consecuencias fueron terribles: inflación, devaluación, recesión, quiebra de empresas, desempleo, mayor pobreza e indigencia, muertes, suicidios y la mayor ola migratoria de la historia del país. Las pérdidas económicas ascendieron a 8000 millones de dólares y las pérdidas sociales fueron mayores. Perdimos hasta la moneda, pues en enero del 2000 adoptamos la dolarización a una paridad de 25.000 sucres por dólar. Por lo cual, quienes tenían ahorros <<congelados>> en sucres, recuperaron sólo una quinta parte.

La crisis nos golpeó a todos, sin embargo, han pasado 18 años y aún no se ha recuperado todo el dinero ni se ha sancionado a los responsables. Por eso se creó este espacio, para recordar la crisis y los efectos sociales del mayor atraco de la historia del país. Porque la memoria siempre está en disputa, sobre todo cuando hay poderosos intereses económicos detrás. Así que hay que recordar, como herramienta para luchar contra la injusticia y la impunidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario