Imágenes


domingo, 17 de enero de 2021

Carta No. 63: Política fraterna: Respeta y valora al que piensa distinto

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 63 – 17 de enero 2021

------------------------------------------------

Política fraterna: Respeta y valora al que piensa distinto

“Hoy en muchos países se utiliza el mecanismo político de exasperar, exacerbar y polarizar.  Por diversos caminos se niega a otros el derecho a existir y a opinar, y para ello se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos.  No se recoge su parte de verdad, sus valores, y de este modo la sociedad se empobrece y se reduce a la prepotencia del más fuerte.  La política ya no es así una discusión sana sobre proyectos a largo plazo para el desarrollo de todos y el bien común, sino sólo recetas inmediatistas de marketing que encuentran en la destrucción del otro el recurso más eficaz.”  (Papa Francisco, FT 2020).

Tras un año convulso y doloroso a nivel global, la escena política vuelve a situarse en el centro de la vida del país a causa de las próximas elecciones.  Sin embargo, en esta ocasión la llamada ‘fiesta de la democracia’ tiene connotaciones particulares, una de ellas, el progreso de las tecnologías de información y comunicación que han transformado el marketing político, fomentando el uso de las redes sociales, espacios virtuales que son utilizados también para evidenciar las posiciones electorales que, en la mayoría de las ocasiones, genera enfrentamientos entre opositores. Otro hecho que se evidencia en estas plataformas es el bombardeo de noticias falsas o fake news que distorsionan la realidad.

En el pasado, la humanidad ya fue víctima de ideologías degradadas a fanatismos -en ocasiones enfermizos- que cobijaron actos de barbarie contra la dignidad humana. A lo largo de la historia, las discrepancias políticas han generado división social e incluso enemistad. Haciendo caso omiso de la historia y las consecuencias de los discursos de odio vertidos por diversas líneas políticas alrededor del mundo, nos hemos convertido en pleno siglo XXI en testigos -y en ciertos casos protagonistas- de una contienda que fractura el diálogo respetuoso y saludable e impide la construcción de una verdadera democracia.

En la actualidad, hablar de política es sinónimo de discusión, pelea e imposición. Nos hemos convertido en seres intolerantes que, en lugar de escuchar al otro, buscar puntos de encuentro y generar puentes que acerquen a quienes piensan distinto, causamos fisuras en una sociedad que involuciona, tornándose casi primitiva y finalmente, autodestructiva. Urge implementar, desarrollar y practicar una cultura de diálogo para empezar a recuperar la política.

Es tiempo de exigir un signo de esperanza a la clase política, empezando por la forma de operar sus campañas. Quienes aspiran a una posición de SERVICIO al país son los primeros llamados a cambiar su lenguaje y la forma de relacionarse con sus contendores, dejando de lado los ataques personales y las calumnias, debatiendo sobre contenidos dentro de un marco ético, y manteniendo un intercambio de altura que demuestre que poseen la integridad moral suficiente para merecer nuestra confianza y voto para que nos representen como gobernantes.

Los ciudadanos que respetamos y fomentamos la democracia, creyentes o no, debemos recordar que en el encuentro y en el reconocimiento del otro, con voz y pensamiento propio, reconocemos también nuestras responsabilidades, derechos y libertades. Cuando nos descubrimos como miembros de una sociedad civilizada y fraterna que busca la solidaridad, la justicia, la paz, el progreso, el bien común…, estamos en capacidad de escuchar los pensamientos y las necesidades de los demás, sin forzarles a que asuman nuestra manera de pensar y actuar para satisfacer intereses individualistas o sectarios.

Dialoguemos con el poder, a través del voto, que queremos una política de respeto que considere y valore al que piensa distinto.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 10 de enero de 2021

Carta No. 62: Elegir bien y gobernar para todos

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 62 – 10 de enero 2021

------------------------------------------------

Elegir bien y gobernar para todos

la función y la responsabilidad política constituyen un desafío permanente para todos los que reciben el mandato de servir a su país, de proteger a cuantos viven en él y de trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo.  La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad” (Papa Francisco, 2019).


El pasado 5 de enero, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, envió, con precisión y claridad, un mensaje al pueblo ecuatoriano sobre la “Responsabilidad Política” frente a las próximas elecciones nacionales a realizarse el 7 de febrero.

Los Obispos manifiestan como ciudadanos que aman al Ecuador y como pastores que sienten como propias las esperanzas y angustias, los sueños y frustraciones de nuestro pueblo, puesto que “los sufrimientos y alegrías de la humanidad son sufrimientos y alegrías de la Iglesia… no hay esperanzas o amenazas para la sociedad que no sean esperanzas o amenazas para toda la Iglesia…”.

Hablan de la responsabilidad ante las próximas elecciones ya que, debido a la particularidad histórica que vive el país, estas pueden ser una esperanza o una amenaza, puesto que debemos enfrentar y superar las crisis que nos afectan en lo sanitario, económico, social, político, laboral y ético.

Proponen que asumamos “el compromiso de elegir a los mejores representantes para presidente, vicepresidente, asambleístas y parlamentarios andinos”, para lo que nos invitan a analizar consciente y razonadamente los planes y programas de cada uno de los candidatos, con el fin de determinar quiénes son los más capaces.

Recordemos que elegir y ser elegido es una obligación ética, puesto que cada persona es responsable de su presente y de su futuro, está llamada a ser dueña de su historia y de la historia de todos.

Los ciudadanos escogemos con nuestro voto, de entre varios candidatos, a las personas a quienes encargamos la tarea de guiar el país hacia el progreso y trabajar por el bien común, administrando honestamente el patrimonio y nuestros recursos, así como para que propongan las leyes para la mejor organización de la sociedad. Y más aún, los elegidos deben gobernar para el pueblo, sin olvidar que gobernar es servir a todos, especialmente a los más empobrecidos y débiles.

Los Obispos piden que respaldemos la democracia, eligiendo a los mejores candidatos y exigiendo a los elegidos que cumplan con sus ofertas de campaña, que busque el bienestar del pueblo, respeten la libertad, trabajen por la justicia, el diálogo, la paz y el encuentro de todos para construir y lograr el bien común.

“Con nuestro voto hacemos historia y generamos progreso o retroceso, empleo o desempleo, seguridad o inseguridad, honestidad o corrupción, justicia o impunidad. Un voto que responda fundamentalmente a nuestros valores, a nuestros sueños, a nuestra fe, siempre en el marco del respeto a quien piensa diferente y sin que por ello sea considerado enemigo”, señalan los Obispos.

Ofrecer lo que no se podrá cumplir es demagogia, populismo, mentira y engaño.  Por ello debemos distinguir muy bien a los políticos de los politiqueros.  Como cristianos y como ciudadanos debemos buscar la verdad, discernir respecto de lo que se ofrece y publicita y, en consecuencia, elegir a los más dignos y capaces.

Al igual que los obispos, nuestra Comisión Justicia y Paz pide “que el Corazón de Jesús ilumine nuestra mente para que podamos discernir y elegir a los mejores hombres y mujeres que respondan a los intereses de todo el pueblo ecuatoriano…”.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 3 de enero de 2021

Carta No. 61: La Esperanza responsable construye sueños

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 61 – 3 de enero 2021

------------------------------------------------ 

La Esperanza responsable construye sueños

“Donde quiera que estés, ¡construye!  Si estás en el suelo, ¡levántate!  Nunca te quedes caído, levántate, deja que te ayuden a levantarte.  Si estás sentado, ¡ponte en camino!  Si el aburrimiento te paraliza, ¡ahuyéntalo con buenas obras!  Si te sientes vacío o desmoralizado, pide que el Espíritu Santo llene de nuevo tu nada”.  (Papa Francisco, «educar a la esperanza» 2017).

Las esperanzas para el 2021: La pandemia ha comenzado a decaer; las vacunas han resultado efectivas; las familias se han reencontrado; las escuelas, colegios y universidades vuelven a abrirse; la corrupción y la impunidad están desapareciendo; la crisis económica está cediendo; las iglesias reciben más feligreses…

En Navidad y Año Nuevo enviamos y recibimos muchos saludos y parabienes colmados de buenos deseos que calibran positivamente nuestra vida y permiten visualizar el futuro con ese sueño y esa esperanza...  “Soñar no cuesta nada” dice el refrán, pero ¡qué bueno es soñar y tener esperanza en un año y un mundo mejor!

La esperanza demanda de nuestra acción: sembrarla, cuidarla, abonarla, cosecharla, compartirla, difundirla… hacer de ella parte sustancial de nuestro quehacer diario, lo que implica realizar las actividades con ‘alegría y sencillez de corazón’, buscando el bien del próximo y del prójimo, desterrando egoísmos, vanidades, pedanterías o prepotencias.

La esperanza se materializa en amor vivido y proyectado al hermano, especialmente al más pobre y vulnerable. Nos moviliza a luchar para cambiar la injusticia en justicia, la guerra en paz, la pobreza en bienestar, el desempleo en empleo, la soledad en compañía, la ausencia en presencia, el egoísmo en solidaridad…

Esta virtud siembra nuestra vida de abundantes sueños y para alcanzarlos debemos trabajar en comunidad y animarnos mutuamente para fortalecernos. Debemos mantener viva la ilusión, pues sin sueños realizados, chicos o grandes, simplemente la esperanza sería estéril, un simple deseo que se queda en la imaginación o en palabras bonitas.  La esperanza transforma y proyecta una ‘vida plena para todos’.

El Papa Francisco nos propone “sobre todo, ¡sueña!  No tengas miedo de soñar.  ¡Sueña!  Sueña con un mundo que todavía no se ve, pero que ciertamente vendrá. La esperanza nos lleva a creer en la existencia de una creación que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios será todo en todos. Los hombres capaces de imaginar han regalado a la humanidad descubrimientos científicos y tecnológicos.  Han surcado los océanos, y pisado tierras que nadie había pisado nunca. Los hombres que han cultivado esperanzas son también los que han vencido la esclavitud, y han traído mejores condiciones de vida a esta tierra.”

El 2020 fue un año muy duro. Muchos sucumbieron en el intento de resistir y superarlo, otros fueron presa de la pandemia con efectos letales, millones perdieron el trabajo, varios cayeron en las garras de la corrupción.  Pero pese a tanto dolor y angustia, estamos listos y atentos para responder a los múltiples desafíos que se presenten a lo largo del 2021.  Algunos sienten desfallecer, pero a la mayoría la esperanza nos sostiene para de nuevo empezar, para luchar y alcanzar los sueños, conservar la salud y con responsabilidad enfrentar la cotidianidad.

Sí, es cierto, ‘soñar no cuesta nada’, pero es necesario convertir al sueño en realidad y por ello Justicia y Paz espera que, si nuestra esperanza es cabal, con seguridad hará que nuestros sueños los hagamos realidad.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

 

domingo, 27 de diciembre de 2020

Carta No. 60: Cultura del Cuidado - Cultura de la Paz

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 60 – 27 de diciembre 2020

------------------------------------------------ 

 

Cultura del Cuidado - Cultura de la Paz

El 1ro de enero de 2021, se llevará a cabo la 54 jornada mundial de la Paz, iniciativa del Papa Pablo VI que en 1968 la propuso para que "cada año, esta celebración se repitiese como presagio y como promesa…, de que sea la Paz con su justo y benéfico equilibrio la que domine el desarrollo de la historia futura."

En los pasados días, buena parte del mundo se pintó de Navidad, se deseó paz y esperanza a nombre del nacimiento de Jesús.  En el mundo católico las familias se congregaron alrededor de un pesebre, rezaron la novena y cantaron villancicos.  Las plataformas de comunicación mostraron rostros sonrientes o con alguna lágrima de nostalgia.  A metros la situación se muestra diferente, hay miedo a contagiarse y ansias por una vacuna, la amenaza de pandemia, está vigente.

La crisis económica, política, social y sanitaria se ha agravado drásticamente.  La necesidad de atención a la salud pasó a primer plano y se mostraron con dramatismo escenas de solidaridad donde el personal sanitario, de seguridad y ayuda altruista fueron los protagonistas.  Por un corto tiempo el ser humano necesitado pasó a ser el centro de atención.

Pasados más de nueve meses de crisis, el drama humano se ha agudizado, las estadísticas, la información en los medios y las redes sociales tratan sobre la violencia y los conflictos sociales, políticos, económicos, con desenlaces escandalosos como la corrupción e impunidad gubernamental y privada, el despido masivo de trabajadores, la pugna político electoral o asesinatos; y con efectos lamentables como el crecimiento desmedido de la pobreza, la deserción educativa, el abandono y descarte de sectores más pobres.

El Papa Francisco propone "la cultura del cuidado como camino de paz", pues "es doloroso constatar que, lamentablemente, junto a numerosos testimonios de caridad y solidaridad, están cobrando un nuevo impulso diversas formas de nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción", por lo que "estos y otros eventos, que han marcado el camino de la humanidad en el último año, nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad (...) Cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación, que suele prevalecer hoy en día."

La Paz no se establece por decreto, se logra con justicia, con diálogo y consensos, con acuerdos. Es un proceso que construye un camino hacia un horizonte común cultivando, al igual que la tierra, las conciencias, las mentes y los corazones con la responsabilidad ineludible de cuidar de los demás, con los que compartimos la casa común.  Construir la paz es tarea de todos, no se consigue de un momento a otro, es muy complejo y desafiante, pues demanda decisión, esperanza, trabajo incansable, generosidad abundante, además de voluntad y ternura, compasión y preocupación por el otro - algo que seguramente aún nos queda de este tiempo Navideño.

Muchos preguntan, igual que Caín "¿acaso soy el guardián de mi hermano?"...  y claro que lo somos!, pero nos hacemos los desentendidos, nos gana el egoísmo y la indolencia con el 'prójimo' con quienes reclaman dignidad y esperan que sus derechos inalienables, universales y fundamentales sean considerados y aplicados.

Desde la Comisión Justicia y Paz les deseamos que el nuevo año 2021, sea de diálogo, encuentro, de perdón y reconciliación, de honestidad y transparencia, de solidaridad y justicia, de servicio y entrega, para construir juntos el camino hacia la paz y la reconstrucción de la Patria y el mundo.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

jueves, 24 de diciembre de 2020

Misa de Navidad

 



La Comisión ecuatoriana de Justicia y Paz le invita a celebrar juntos y en comunidad 🎄la Misa de Navidad🎄 este jueves 24 de diciembre las 19h00 (7 pm).

 

Unirse por Zoom: bit.ly/2LnoCnF

ID de reunión: 857 6736 6414 Código de acceso: 123

También se transmitirá por Facebook live: www.facebook.com/justiciaypazecuador

¡Les esperamos!