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domingo, 3 de diciembre de 2023

carta No. 213: “Porque tuve hambre…”

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 213 – 3 de diciembre 2023
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“Porque tuve hambre…”

‘Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron”… El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”(Mt 25, 35,36.40).

El 23 de noviembre asumió la presidencia de Ecuador el Ab. Daniel Noboa, prometiendo reducir la violencia, generando empleo y retomar la ruta del progreso para el país.  El nuevo gobernante ha sido recibido con grandes expectativas y ha logrado una alianza parlamentaria temporal para iniciar su mandato.  Sin embargo, los desafíos son enormes y las alternativas para enfrentarlos lucen esquivas.

¿Está el país en caída libre a un vacío desconocido?  Hay señales claras que indican que por ese sendero transitamos.  Nos hemos empeñado en surcar estos sinuosos caminos sin prever que podemos llegar a un punto sin retorno.  La violencia creciente, la corrupción anquilosada y la profunda crisis económica pueden tornarse insuperables y convertir al Ecuador en un estado fallido.

La realidad social, política, económica, ambiental, cultural es compleja y desafiante, y demanda planes, proyectos y acciones urgentes de gobernados y gobernantes.  El panorama económico es muy difícil, han disminuido los ingresos e incrementado los gastos, la caja fiscal está más limitada para cubrir los sueldos de la burocracia de noviembre y diciembre, sin contar con las obligaciones con los GADs, con el IESS, con los proveedores, el costo de los subsidios a los combustibles, las obligaciones de la deuda, el efecto del fenómeno del Niño, la inseguridad y violencia y la falta de medicinas para la salud pública.

Sin embargo, insistimos en seguir rumbos equivocados, aunque haya oportunidades para superar este trago amargo que estamos bebiendo copiosamente.

Todo es urgente, prioritario, impostergable, todos estos requerimientos exigen fondos para ser atendidos.  El desafío es buscar financiamiento para lograr, medianamente, salir de este atolladero.  El endeudamiento externo es una vía, subir impuestos es otra, cobrar a los grandes deudores del Estado, reducir su tamaño, extirpar la corrupción y la impunidad, administrar los fondos con honestidad y pulcritud, austeridad… hay otras posibilidades que están a disposición pero que demandan la conformación de un equipo estatal, en donde todos los poderes del Estado se alineen y trabajen para encontrar el financiamiento necesario para paliar estas obligaciones inmediatas y, al mismo tiempo, emprender una tarea mancomunada que implique un compromiso ético, político, social, cultural y ambiental que busque estabilizar y equilibrar los ingresos y los gastos que requiere y necesita el país para superar la crisis y proyectarse al futuro.

Ante el llamado del presidente Noboa para romper los viejos esquemas politiqueros y conformar una alianza nacional perdurable para alcanzar el cambio que requiere el país con urgencia, los asambleístas deben deponer sus agendas partidarias y, de una vez por todas, abrir sus puertas a las peticiones del pueblo, y legislar atendiendo las múltiples demandas de ese Ecuador profundo que implora y exige cambios radicales orientados a dignificar su vida y cotidianidad.

Hay muchas personas que tienen hambre, que tienen sed, que están enfermas, que están migrando, que requieren solidaridad, que carecen de todo y cotidianamente viven abandonados a su suerte, lejos de toda posibilidad de vivir con dignidad, de encontrar trabajo, de educarse, de tener atención médica y comprar sus medicinas.  Son esos rostros marcados por la desesperanza, la angustia, la desesperación que gritan silenciosamente y reclaman sin voz ser atendidos y valorados.

Diciembre abre los corazones de todos e invita a compartir lo que somos y tenemos; es tiempo propicio para reflexionar, para enmendar errores, para salir al encuentro del otro, para poner en primer plano a los más pobres y vulnerables.  Podemos y debemos trabajar sin descanso, convirtiendo la atención a los más necesitados en una política de Estado.  ·  #ComuniquemosEsperanza


Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

 

domingo, 26 de noviembre de 2023

carta No. 212: Desafíos a los nuevos Gobernantes

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 212 – 26 noviembre 2023
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Desafíos a los nuevos Gobernantes

“El trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no sólo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo”. Papa Francisco, Fratelli Tutti, 162.

Llegar y asumir el poder por sí mismo no es garantía de gobernar, como lo demuestra lo ocurrido con el anterior fallido gobierno, se necesita autoridad y ésta es una cualidad ética que establece el reconocimiento ciudadano.

El Presidente de la República, Daniel Noboa, inicia su corto mandato constitucional, que durará aproximadamente dieciocho meses, en medio de una crisis económica, social, política, ambiental extremadamente complicada y compleja, a ello se añade la enorme inseguridad que tiene en zozobra a toda la población. El pueblo tiene la esperanza que Noboa enfrente y empiece a solucionar estos gravísimos problemas.

Sus dos primeras gestiones públicas: la integración de su equipo de gobierno y el acuerdo de gobernabilidad a nivel legislativo, son una muestra.  En la primera, se observa una composición mayoritaria de jóvenes y de mujeres que participarán en la orientación sociopolítica del Estado mediante la toma de decisiones fundamentales para el país; cuentan con cartas de presentación académicas y profesionales adecuadas para las respectivas funciones. La mayoría carece de experiencia política notable, esto hace pensar que se buscó a personas libres de taras y subordinación a compromisos o redes de corrupción fiscal.  Excelente iniciativa y precaución. Pero esto último representa un reto, ya que, al desconocer la tramitología burocrática con sus querencias y trampas, la gestión puede entorpecerse y volverse ineficiente.  Será necesaria la colaboración de personas con las pericias suficientes que conozcan de la gestión y resuelvan oportunamente ‘los cuellos de botella’ que artificiosamente traten de bloquear las iniciativas gubernamentales.

En la segunda, el Ejecutivo constitucionalmente es colegislador con la Asamblea.  Puede ser que, después de la experiencia del último mandato presidencial, se haya acordado constituir una mayoría legislativa con los bloques del ejecutivo, correísta y socialcristiano para enfrentar conjuntamente los imperiosos desafíos nacionales.  Ojalá sea así y hayan sacado una lección: la conveniencia del diálogo abierto para encontrar acuerdos mínimos, siempre y cuando estos sean públicos y transparentes.  Sin embargo, como también lo ha demostrado nuestra historia, estos acuerdos no siempre son cristalinos ni duraderos, corren el riesgo de ser transitorios, por lo que el gobierno deberá propender a la aprobación de tesis fundamentales en una consulta popular que se realice en los primeros días de gestión, cuando aún no se dé un probable desgaste de popularidad.  Las tesis, materia de la consulta, deben ser seleccionadas priorizando objetivos de interés nacional, por ejemplo: trabajo, seguridad ciudadana y lucha contra la pobreza, combate a la corrupción e impunidad, temas correlacionados entre sí.

Igualmente tendrá que articular su gestión con los otros poderes: Judicial y Ciudadano.  Sería trágico para el país y para el gobierno que el pacto tenga otros trasfondos más pragmáticos e inmediatistas con los actores forzando réditos particulares para las elecciones a celebrase en febrero de 2025.  La distribución de las comisiones legislativas hace pensar que en el trasfondo hay planes para defender sus intereses partidarios.

Uno de los peores males de nuestra patria es la corrupción e impunidad, para enfrentarlas lo primero es pedirles y exigirles transparencia a todos los actores sociales y políticos, por esa razón debemos estar atentos para impedir que nos cambien “el pan con piedras o el pescado con serpientes”.

Ejerzamos nuestra obligación y derecho de estar informados y vigilantes para que nuestros mandatarios cumplan sus ofertas y el mandato que les dimos con el voto soberano y, en el caso de percibir en cualquiera de ellos acciones contrarias, denunciémoslo a tiempo y exijamos autenticidad, cambios y lealtad al pueblo.  ·  #ComuniquemosEsperanza

  

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

 

domingo, 30 de julio de 2023

carta No.195: Consultas para cuidar y preservar la Casa Común

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 195 – 30 julio 2023
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Consultas para cuidar y preservar la Casa Común

“Un crimen contra la naturaleza es un crimen contra nosotros mismos y un pecado contra Dios” (No. 8).  “Toda criatura posee su bondad y su perfección propias.  Las distintas criaturas, queridas en su ser propio, reflejan, cada una a su manera, un rayo de la sabiduría y de la bondad infinitas de Dios” (No. 69).  Papa Francisco, Encíclica Laudato Si’, 2015

 

En Ecuador, el próximo 20 de agosto, además de elegir presidente y asambleístas, votaremos en dos consultas populares sobre la conservación de la naturaleza: en la primera, nacional, decidiremos dejar o no indefinidamente inexplotadas las reservas petroleras en el campo ITT, en el Parque Nacional Yasuní, el lugar más biodiverso del planeta; en la segunda, solo en Quito, decidirá sobre la prohibición o aprobación de minería en el Chocó Andino, declarado por la Unesco como reserva de la biosfera.

El papa Francisco, en la Encíclica Laudato Si’, afirma que todos los seres de la naturaleza poseen un valor propio, al reflejar la bondad infinita de Dios en la creación, y deben ser preservados. Los seres humanos, lejos de explotar y destruir el ambiente para obtener beneficios económicos, debemos salvaguardarla para las futuras generaciones.  El Papa subraya la invalorable importancia de la Selva Amazónica y de las selvas tropicales como la del Chocó, y el valor intrínseco de cada ser viviente en ellas. Las selvas son necesarias para la totalidad del planeta y para la subsistencia de la humanidad.

“El cuidado de los ecosistemas supone una mirada que vaya más allá de lo inmediato, porque cuando sólo se busca un rédito económico rápido y fácil, a nadie le interesa realmente su preservación. Pero el costo de los daños que se ocasionan por el descuido egoísta es muchísimo más alto que el beneficio económico que se pueda obtener. En el caso de la pérdida o el daño grave de algunas especies, estamos hablando de valores que exceden todo cálculo” (Laudato Si’, No.36).

El Parque Nacional Yasuní, único en el mundo por su biodiversidad y hogar de los dos últimos pueblos en aislamiento voluntario, está amenazado desde hace décadas por la extracción petrolera en los bloques 16, 67, 31 y recientemente en el ITT (bloque 43) donde el Min. del Ambiente ha comprobado 12 derrames de petróleo desde 2016.

En general, la extracción petrolera ha ocasionado la pérdida irreversible de aproximadamente una sexta parte de la selva Amazónica, sin haber logrado que sus beneficios permitan a los ecuatorianos superar la pobreza. Luego de 51 años de explotación petrolera, uno de cada tres ecuatorianos continúa siendo pobre.

Las reservas son escasas y en pocos años el país dejará de ser exportador de petróleo (carta 180, Justicia y Paz).  Ecuador necesita una transición ordenada y gradual hacia una sociedad participativa, equitativa y sustentable, su patrimonio natural lo convierte en un país privilegiado por su biodiversidad y su riqueza cultural.

De igual manera, la minería metálica en áreas de alta biodiversidad agotará las reservas de agua y generará residuos tóxicos que impidan la conservación de los ecosistemas. El porvenir del Chocó Andino debe basarse en el ecoturismo y la agroecología, amigables con el ambiente.

El futuro y bienestar de las siguientes generaciones depende de nuestra capacidad de respeto a la naturaleza, basado en el turismo ecológico y el bioconocimiento, dejando a un lado el consumismo absorbente que obliga al acaparamiento de bienes y servicios (no esenciales ni necesarios), que causa también corrupción e impunidad.

El abuso desenfrenado de los recursos naturales continuará mientras la humanidad siga en su carrera egoísta de acumulación. Más allá de decir Si a la vida y a la conservación, con todo lo que ello implica, trabajemos arduamente para cambiar los hábitos cotidianos, ya que muchos de ellos demandan abundantes recursos del medioambiente que deben ser extraídos por diferentes medios, unos legales y otros ilegales. Lamentablemente, el consumismo es el gran motor que mueve todo tipo de actividad humana y rompe los equilibrios propios del planeta.

Estamos invitados a cuidar y preservar la Casa Común.  ·  #ComuniquemosEsperanza 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 20 de febrero de 2022

Carta No. 120: La segura inseguridad del IESS

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 120– 20 de febrero 2022

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La segura inseguridad del IESS 

“Durante la enfermedad, la persona siente que está comprometida no sólo su integridad física, sino también sus dimensiones relacionales, intelectiva, afectiva y espiritual; por eso, además de los tratamientos espera recibir apoyo, solicitud, atención… en definitiva, AMOR”. (Papa Francisco para la XXVIII Jornada Mundial del Enfermo, 2020).


 


Diariamente hay experiencias positivas y negativas en la relación de la ciudadanía con la Seguridad Social.  Las más conocidas y desprestigiadas, por la deficiente, inoportuna e inadecuada atención que reciben los afiliados, son las prestaciones de salud.  Llegar a la emergencia de cualquier servicio de salud del IESS es una frustración inmensa por la decadente y demorada atención, la falta de una infraestructura decente, la ausencia de medicamentos y hasta la escasez de personal.

Es importante recordar que el origen del Sistema de Seguridad Social se remonta a principios del siglo XX. En el gobierno de Federico Páez (1928) se crea la Caja de Pensiones y en 1935 se expide la Ley de Seguro Social Obligatorio que en 1937 se reforma e incorpora el Seguro de Enfermedad.

Años más tarde, en el gobierno de Arroyo del Río (1942), se expide otra Ley del Seguro Social Obligatorio, en la que el Estado se obliga a pagar el 40% de las pensiones de los jubilados. En 1944 se promulgan los Estatutos de la Caja del Seguro.

En 1963 la Caja de Pensiones se fusiona con la Caja del Seguro, formando la Caja Nacional del Seguro Social.  Caja que en 1970 es sustituida por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), entidad cuya organización y funcionamiento se cimienta en los principios de solidaridad, obligatoriedad, universalidad, equidad, eficiencia, subsidiariedad y suficiencia a los afiliados.

En el gobierno de Febres Cordero (1985) empieza el deterioro del IESS, al suspender el pago del 40% de las pensiones jubilares. Otros gobiernos siguieron este mal ejemplo, aunque lo mantenían como un pasivo. Con la crisis de 1999 y la dolarización en el gobierno de Mahuad, el patrimonio del IESS se pulverizó.

El no pago efectivo del 40% del aporte de los gobiernos al IESS fue letal para su descapitalización y caotización. En el 2015 mediante la Ley de Justicia Laboral, además de la suspensión de este aporte, se buscó eliminar la contabilización de la deuda del Estado con el IESS y se amplió la atención médica a los familiares de los aportantes… todo esto ha generado grandes problemas de sostenibilidad. También, se suma la deuda de los empleadores morosos que no cumplen con sus aportes.

Los directivos de turno repiten que el IESS ya no tiene fondos y que por eso no puede pagar pensiones ni atenciones, por lo que se tiene que tomar nuevas medidas como el aumento de edad de jubilación, incremento de aportes o disminución de pensiones.

A más del gravísimo problema económico, el IESS soporta, desde hace más de cuatro décadas, una destrucción sistemática y permanente por la politización extrema que ha impedido que la dirección la asuman personas preparadas para conducirlo con responsabilidad y ética, y por la latente, pública y escandalosa corrupción, y hasta con mafias al interior de la institución.

El IESS no es del Estado, es de los 3´123.467 afiliados. La atención médica, tanto en emergencia como en los tratamientos no son gratuitos. Cada uno junto con el patrono, aporta mensualmente y por muchos años, un monto que garantiza la atención médica, el seguro por invalidez, una jubilación digna, obtener un préstamo quirografario o hipotecario, la asistencia funeral…  Pocos son los casos en los que se recibe una atención eficiente y oportuna.  Lo doloroso es que cuando acudimos al IESS por atención, la mayoría de las veces es una experiencia desastrosa.

Si los afiliados queremos justicia y atención oportuna, debemos exigir, en conjunto con los jóvenes -pues también está ahí su futura seguridad social-, los correctivos urgentes y necesarios: despolitización del IESS, extirpación radical de la corrupción, una administración profesional y capaz, pago del aporte del 40% del Estado, pago de los empleadores morosos y su reorganización integral, que nos asegure una buena y verdadera seguridad social para todos.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

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Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

sábado, 5 de febrero de 2022

Carta No. 118: “Que nadie se sienta tranquilo…”

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 118– 6 de febrero 2022

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“Que nadie se sienta tranquilo…”

"Exhorto a las instituciones y a cuantos tienen responsabilidad pública y social a que promuevan cada vez más una cultura cuyo objetivo sea la reducción de la exposición a los riesgos y peligros naturales… ¡Que las acciones concretas, encaminadas al estudio y a la defensa de la casa común, reduzcan progresivamente los riesgos para las poblaciones más vulnerables!" (Papa Francisco, 2017).


Es frustrante no tener vivienda ni trabajo ni tierra para cultivar… en esas condiciones, no se tiene ingresos suficientes ni paz ni seguridad, no se puede planificar el presente y menos el futuro.  Solo hay espacio para la angustia, el engaño, la explotación….  Los carroñeros de la pobreza se aprovechan de esas necesidades insatisfechas para 'vender humo'; los traficantes de tierras les 'organizan' para invadir terrenos en lugares peligrosos, sin ninguna infraestructura básica…. Ellos saben que el pueblo 'sufrido y aguantador' lo único que quiere es tener algo propio donde guarecerse.  Así, desde hace décadas, nuestras ciudades se han expandido sin ningún control por cualquier lugar, desafiando a la naturaleza y en sitios que nunca debieron poblarse.

Las tragedias de La Comuna y La Gasca en Quito; El Palmar, Pucayacu y Guasaganda en Cotopaxi; las inundaciones y deslaves por las crecientes de los ríos; la deforestación, el relleno de las quebradas de manera indiscriminada y antitécnica, afectan directa y principalmente a sectores populares de las ciudades y poblaciones en todo el país. Son manifestaciones de la geoeconomía de la inequidad, de la politiquería, del clientelismo, del tráfico de influencias y de tierras, de la corrupción sistemática en instituciones encargadas del ordenamiento territorial y del uso del suelo. La improvisación, las invasiones, los riesgos inminentes son el denominador común de estos desajustes urbanísticos que crean peligro y generan riesgo e inseguridad. 

Las áreas de protección (bosques, laderas, quebradas, riberas, esteros, etc.) son espacios para la invasión, donde las políticas municipales están ausentes, por lo que 'viven a la buena de Dios', pero en un estado de vulnerabilidad permanente.  Cuando la desgracia llega, provocada por algún "fenómeno natural", según las autoridades, pero también generada por irresponsabilidades institucionales históricas, la factura es alta y quedan en evidencia todas las anomalías estructurales.

Millones de ecuatorianos viven en esta incertidumbre, tanto que la sociedad ve estas disfuncionalidades como algo normal. Cuando hay tragedias como las mencionadas, nos escandalizamos y solidarizamos con las víctimas, pero la manipulación de la información y la corrupción de las autoridades de turno, producen impunidad y a corto plazo se cometen los mismos errores, a veces criminales.

Estamos sumergidos en un caos de proporciones inimaginables, tropezamos en la misma piedra una y mil veces, la historia la repetimos, las equivocaciones las multiplicamos, estamos en una desbandada nacional, cada uno agarra por su lado.  Nada nos identifica ni nos une.  A pesar de estar sumidos en la incertidumbre, trabajar para superarla es una consideración ausente del imaginario social.

Frente a esta situación, vale recordar las palabras de Juan Pablo II en el Guasmo (Guayaquil, 1985): "Que nadie se sienta tranquilo mientras haya en el Ecuador un niño sin escuela, una familia sin vivienda, un obrero sin trabajo, un enfermo o un anciano sin adecuada atención".

La realidad exige superar, como sociedad, la incertidumbre y el individualismo, para construir un país que se identifique con un proyecto común, integral e inclusivo.  Que se consolide y venza, de a poco, todos estos acontecimientos que estremecen al país, que lo desangran, que lo mutilan.  Y lo más importante, que no perdamos la memoria, para que sancionemos a los culpables, rectifiquemos lo que hicimos mal y todos cuidémonos de no cometer a futuro los mismos errores que incluso costaron vidas y reclaman justicia.  ·  #ComuniquemosEsperanza


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Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 14 de noviembre de 2021

Carta No. 106: Gobernabilidad: ¿quedar bien con todos?

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 106 – 14 de noviembre 2021

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Gobernabilidad: ¿quedar bien con todos?

Desde 1978, año en que empezó el último período democrático, la realidad ecuatoriana ha vivido muchos eventos que nos muestra un país, a momentos, “ingobernable”. En estos últimos cuarenta y tres años hemos cambiado la Constitución tres veces y hemos tenido al menos 18 presidentes, algunos con horas en el gobierno, otros días, algunos por meses y pocos por años.  Con los dedos de una mano contamos los gobernantes que fueron elegidos y gozaron con el respaldo de los gobernados hasta culminar su mandato.

A la gobernabilidad se la entiende como “la buena relación entre gobernantes y gobernados” y se la asocia a: Gobierno, Gobernanza, Democracia y Ciudadanos. Esta relación involucra al Estado, los partidos políticos, los movimientos sociales, sindicatos, organizaciones gremiales, barriales, etc. y supone factores como economía, medioambiente, salud, educación, seguridad...

Muchas veces se considera que la gobernabilidad depende únicamente del gobierno central o seccional y deja de lado a los actores sociales, políticos, económicos, culturales y hasta éticos, por lo que las relaciones se deterioran rápidamente. Incluso se piensa que la gobernabilidad está solo en el ámbito político, y ahí es donde la gobernabilidad se desdibuja y deteriora, porque la política, tal como se practica en Ecuador, es una lucha sin cuartel por el poder, en la que aparecen: corrupción, impunidad, populismo, autoritarismo, demagogia, violencia, como muestras de la parcialidad con que los gobernantes y los gobernados reaccionan y no piensan en el bien común.

Es por esto que los gobiernos de turno han tenido que acordar, negociar, asociarse, imponerse o someterse… a los diferentes grupos de poder político o económico para lograr gobernabilidad, legitimidad y reconocimiento, con el fin de alcanzar cierta estabilidad, dejando de lado la solución de los verdaderos problemas del país.

Las elecciones de gobernantes, tanto a nivel nacional como local, generalmente han dejado al país dividido y contrapuesto. Los gobernantes de turno consideran que tienen la razón en oposición a los gobernados y esto genera inmediatamente la ingobernabilidad. La posibilidad del encuentro se ve lejana, sin horizonte, no porque no exista, sino porque está nublada de escándalos, corrupción, impunidad, violencia, inseguridad, narcotráfico, denuncias, revancha, amenazas de marchas, muerte cruzada, etc…  A veces se percibe un país a la deriva, sin rumbo cierto.

El gobierno de G. Lasso ganó aceptación con el proceso de vacunación del covid 19, pero pierde con la presentación de proyectos de ley que afectan algunos derechos de las mayorías; habla de inversión extranjera, pero el presidente reconoce que tenía fondos en paraísos fiscales; en la COP26 ofreció ampliar la zona de resguardo de las Islas Galápagos, pero está en planes la explotación petrolera y minera; instala un radar de extrema utilidad, pero por falta de resguardo, permite su destrucción; militariza las ciudades pero la violencia no cesa y en las cárceles menos; ofrece transparentar sus cuentas en la Asamblea pero no va; abre las puertas a un diálogo con dirigentes indígenas y sociales, pero posterga la solución a los problemas…

Parecería que su círculo político, el más cercano y que asesora la toma de decisiones, está desconectado con el país, de sus problemas y necesidades, y tiene aparentemente su propia y privada agenda. La oposición política, enquistada en la Asamblea, está a la expectativa de cualquier error del ejecutivo para armar un espectáculo que impide agendar una propuesta seria ante la grave crisis en el país.

La gobernabilidad es imposible si no se reorientan los planes, las acciones y las políticas públicas hacia la población más necesitada. El gobierno, por haber sido elegido democráticamente, tiene la obligación de gobernar y trabajar por el bien de todos y dando ejemplo de integridad ética. Los ciudadanos también tenemos responsabilidades y obligaciones desde lo personal, desde la casa, desde lo local y societario, con el compromiso de vivir con valores positivos y comunitarios, siendo buenos ciudadanos, respetando y defendiendo al otro y a las leyes, construyendo un país justo, democrático, participativo e incluyente.  ·  #ComuniquemosEsperanza


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domingo, 10 de octubre de 2021

Carta No. 101: La violencia: una llaga de la sociedad

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 101 – 10 de octubre 2021

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La violencia: una llaga de la sociedad

"La no violencia activa es una manera de mostrar verdaderamente cómo, de verdad, la unidad es más importante y fecunda que el conflicto.  Todo en el mundo está íntimamente interconectado.  Puede suceder que las diferencias generen choques: afrontémoslos de forma constructiva y no violenta, de manera que «las tensiones y los opuestos [puedan] alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida», conservando «las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna»".  Papa Francisco, Mensaje Jornada Mundial de la Paz, 2017.


La difícil y cruda situación que vive la humanidad se evidencia en la violencia exacerbada que está presente por todos lados. Realidades que espantan y estremecen por la lamentable y escalofriante pérdida del respeto al valor de la vida humana y de la naturaleza. Fácilmente se agrede, viola, mata, desaparece…  a una mayoría de víctimas inocentes, en un ambiente en que para identificar y sancionar a quiénes son los responsables de estos hechos, hay mucho camino por recorrer.

En América Latina, Ecuador ocupa el puesto 18 en sobrepoblación de las cárceles con un 133%, mientras Haití ocupa el primer lugar con 454%, Guatemala llega al 367% y en Bolivia es del 270% (Instituto para la Investigación de Políticas de Crimen y Justicia – ICPR). Situación a la que se suma, según autoridades ecuatorianas, que más del 40% está preso sin sentencia. Porcentaje que, en promedio, se repite en la región.

Según algunos expertos, en las cárceles se generan negocios muy lucrativos, de millones de dólares, que son administrados por mafias bien organizadas; en penitenciarías donde hay secciones en las que las autoridades carcelarias no ejercen control. Y para completar, con una mayoría de los presos jóvenes, de los que muchos llegaron por delitos menores.

Las personas privadas de libertad están bajo la tutela y responsabilidad del Estado, quien está llamado a garantizar su seguridad y derechos, para lo que cuenta con leyes e instituciones que deben prevenir cualquier tipo de irregularidades, desmanes, amotinamientos, matanzas… sin embargo, lo que ha pasado en las cárceles ecuatorianas a lo largo de 2021 demuestra su total incapacidad e inoperancia. La espiral de violencia carcelaria ha crecido en proporciones alarmantes, generadas por el enfrentamiento de bandas y cárteles que han internacionalizado la crueldad desde países más experimentados en este tipo de gestas de horror y muerte…

El Estado ha perdido espacio y autoridad en ciudades y sectores, y no encuentra por dónde o cómo afrontar los distintos focos de violencia y desencuentro, que se prenden como luminarias nocturnas… una tras otra y cuando no, varias al mismo tiempo. Al Estado, al gobierno de turno y a la sociedad, nos corresponde enfrentar y resolver este problema antes que sobrepase cualquier límite.  Es un problema en el que todos estamos inmiscuidos.

La corrupción e impunidad se han infiltrado y enquistado en los diferentes niveles de poder, de tal manera que las autoridades y jefes de turno pasan sin mayor trascendencia. Esta podredumbre carcome todo intento por mejorar, cambiar o curar cualquier desafuero… y lo peor, ya se ha convertido en parte de la cotidianidad social. En los medios de comunicación, la crónica roja es infaltable y destacada, difunden novelas y series relacionadas con el narcotráfico y la violencia, sin ruborizarse. Programación con la que normalizan estas realidades… y no hablemos de las redes sociales y los juegos de video.

Ante este panorama tan desafiante, el papa Francisco propone, que son necesarias "menos armas y más comida, menos hipocresía y más transparencia, más vacunas distribuidas equitativamente y menos fusiles vendidos neciamente" (octubre 2021). Desde nuestra Comisión hacemos eco y un llamado al diálogo, a la justicia, a la equidad, a la inclusión, para respetar la vida y los derechos de todas las personas, sin excepción alguna.  ·  #ComuniquemosEsperanza

  

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domingo, 8 de agosto de 2021

Carta No. 92: “La vida merece vivirse”

 

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 92 – 8 de agosto 2021
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“La vida merece vivirse”

“La vida, que a veces parece el más grande de todos los dones, y en otras, el más pesado y triste de todos; La vida, que se introduce con un grito y se despide con un gemido; La vida, aquello que más conocemos y que menos conocemos”. Mons. Fulton Sheen, "La vida merece vivirse", 1954.

Un concepto cristiano fundamental es que la vida solo está en manos de Dios y no en las manos de cualquier persona. Reflexión oportuna ante la crisis de valores que experimenta el mundo, en medio de los cuales la vida pierde cada día importancia. Da la impresión de que "la vida no vale nada". Inclusive se olvida el mandato constitucional que garantiza el “derecho a la inviolabilidad de la vida. No habrá pena de muerte”, en el artículo 66, numeral 1, que se complementa con el artículo 45, que expresa que “Las niñas, niños y adolescentes gozarán de los derechos comunes del ser humano, además de los específicos de su edad. El Estado reconocerá y garantizará la vida, incluido el cuidado y protección desde la concepción”.

En realidad, la vida de las personas está permanentemente amenazada, ya sea por violencias físicas, sicológicas, económicas, laborales, culturales, religiosas…, que les someten a vivir con miedo y zozobra de sufrir cualquier agresión, asalto o inclusive ser asesinados. Esta inseguridad integral que vive la población contradice los dictámenes constitucionales y legales. Las diversas situaciones dolorosas y cargadas de pavor que, hoy por hoy, suceden en el país y son noticia de primera plana, van más allá de todo entendimiento. Lamentablemente, la pena de muerte parece haberse instalado en nuestra sociedad.

Los asesinatos en las cárceles, producto del enfrentamiento entre bandas, arrojan lamentables estadísticas: en lo que va del año son casi un centenar de personas privadas de libertad que han muerto en manos de otros reclusos.  ¿Quién manda en las cárceles?, ¿Cómo consiguen armas letales e instrumentos de comunicación, teóricamente prohibidos?, ¿Por qué se les recluye entre enemigos?

Lo que sucede en las cárceles no es aislado, vemos con horror el incremento del sicariato, el ajuste de cuentas, el enfrentamiento por zonas para dominar el negocio mortal de la droga. Los noticiarios presentan los asesinatos en diferentes ciudades del país y casi siempre quienes cumplen con estos hechos de sangre dictados por los líderes de pandillas o capos del narcotráfico –desde la cárcel o fuera de ella– son jóvenes.  Esto golpea más nuestra consciencia.

Debe también preocuparnos los casos de reos que se "han suicidado" al interior de las prisiones en Cuenca, Quito, Latacunga. ¿Coincidencia, suicidios, ajusticiamiento de cuentas?… es necesario encontrar una respuesta.

Estos y otros hechos de violencia tienen un origen multicausal: estructural como la pobreza, represión, falta de educación, crisis económica, deterioro político, alineación, drogas, alcoholismo…; directa que es verbal, psicológica, intrafamiliar, física…; cultural desde las ideas, la comunicación, los antivalores, la tradición…; y simbólica en los actos o rituales que reconocen a la violencia estructural y directa.

Ante la cultura de la muerte, es necesario recordar que "el primer derecho de una persona es su vida" expresó el Papa Francisco en el 2013 y precisó que “la atención a la vida humana en su totalidad se ha convertido en los últimos tiempos en verdadera prioridad del magisterio de la Iglesia”, y así es como debe ser para todos. Es prioritario pasar del «conocer para comprender», al «conocer para transformar» y llegar al «conocer para neutralizar» la violencia, y construir Justicia y Paz.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

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Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.