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miércoles, 5 de julio de 2023

Papa nombra a Mons. Fernández nuevo Prefecto de Doctrina de la Fe

 

Este sábado, 1 de julio, la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha dado a conocer que, el Santo Padre ha nombrado a Monseñor Víctor Manuel Fernández, hasta ahora Arzobispo de La Plata, Argentina, como Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional.  Al nuevo Prefecto, el Pontífice la ha dirigido una Carta que publicamos integralmente.

Vatican News

“Aumentar la inteligencia y la transmisión de la fe al servicio de la evangelización, de modo que su luz sea criterio para comprender el significado de la existencia, sobre todo frente a las preguntas que plantean el progreso de las ciencias y el desarrollo de la sociedad”, es esta según el Papa Francisco la finalidad principal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, así lo describe en la Carta que dirige al nuevo Prefecto de este Dicasterio Vaticano, Monseñor Víctor Manuel Fernández, hasta ahora Arzobispo de La Plata (Argentina).

Gratitud al cardenal Ladaria

Este sábado, 1 de julio, la Oficina de Prensa de la Santa Sede dio a conocer en un Comunicado que, el Papa Francisco agradece al cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer, S.I., al concluir su mandato como Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional, y ha llamado para sucederle en los mismos cargos a Monseñor Víctor Manuel Fernández, hasta ahora Arzobispo de La Plata (Argentina).  En el comunicado de la Oficina de Prensa también se señala que, el nuevo Prefecto tomará posesión de su cargo a mediados de septiembre de 2023.

 

Carta del Papa Francisco
al nuevo Prefecto

A Su Excelencia Reverendísima
Monseñor Víctor Manuel Fernández

Vaticano, 1 de julio de 2023

 

Querido hermano,

Como nuevo Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe te encomiendo una tarea que considero muy valiosa.  Tiene como finalidad central custodiar la enseñanza que brota de la fe para “dar razón de nuestra esperanza, pero no como enemigos que señalan y condenan”[1].

El Dicasterio que presidirás en otras épocas llegó a utilizar métodos inmorales.  Fueron tiempos donde más que promover el saber teológico se perseguían posibles errores doctrinales.  Lo que espero de vos es sin duda algo muy diferente.

Fuiste decano de la Facultad de Teología de Buenos Aires, presidente de la Sociedad Argentina de Teología y sos presidente de la Comisión de Fe y Cultura del Episcopado argentino, en todos los casos votado por tus pares, quienes de ese modo han valorado tu carisma teológico.  Como rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina alentaste una sana integración del saber.  Por otra parte, fuiste párroco de “Santa Teresita” y hasta ahora arzobispo de La Plata, donde supiste poner en diálogo el saber teológico con la vida del santo Pueblo de Dios.

Dado que para las cuestiones disciplinarias – relacionadas en especial con los abusos de menores – recientemente se ha creado una Sección específica con profesionales muy competentes, te pido que como Prefecto dediques tu empeño personal de modo más directo a la finalidad principal del Dicasterio que es “guardar la fe”[2].

Para no limitar el significado de esta tarea, hay que agregar que se trata de “aumentar la inteligencia y la transmisión de la fe al servicio de la evangelización, de modo que su luz sea criterio para comprender el significado de la existencia, sobre todo frente a las preguntas que plantean el progreso de las ciencias y el desarrollo de la sociedad”[3].  Estas cuestiones, acogidas en un renovado anuncio del mensaje evangélico, “se convierten en instrumentos de evangelización”[4], porque nos permiten entrar en conversación con “el contexto actual en lo que tiene de inédito para la historia de la humanidad”[5].

Es más, sabés que la Iglesia “necesita crecer en su interpretación de la Palabra revelada y en su comprensión de la verdad”[6] sin que esto implique imponer un único modo de expresarla.  Porque “las distintas líneas de pensamiento filosófico, teológico y pastoral, si se dejan armonizar por el Espíritu en el respeto y el amor, también pueden hacer crecer a la Iglesia”[7].  Este crecimiento armonioso preservará la doctrina cristiana más eficazmente que cualquier mecanismo de control.

Es bueno que tu tarea exprese que la Iglesia “alienta el carisma de los teólogos y su esfuerzo por la investigación teológica” con tal que “no se contenten con una teología de escritorio”[8], con “una lógica fría y dura que busca dominarlo todo”[9].  Siempre será cierto que la realidad es superior a la idea.  En ese sentido, necesitamos que la Teología esté atenta a un criterio fundamental: considerar “inadecuada cualquier concepción teológica que en último término ponga en duda la omnipotencia de Dios y, en especial, su misericordia”[10].  Nos hace falta un pensamiento que sepa presentar de modo convincente un Dios que ama, que perdona, que salva, que libera, que promueve a las personas y las convoca al servicio fraterno.

Esto ocurre si “el anuncio se concentra en lo esencial, que es lo más bello, lo más grande, lo más atractivo y al mismo tiempo lo más necesario”[11].  Sabés bien que hay un orden armonioso entre las verdades de nuestro mensaje, donde el mayor peligro se produce cuando las cuestiones secundarias terminan ensombreciendo las centrales.

En el horizonte de esta riqueza tu tarea implica además un especial cuidado para verificar que los documentos del propio Dicasterio y de los demás tengan un adecuado sustento teológico, sean coherentes con el rico humus de la enseñanza perenne de la Iglesia y a la vez acojan el Magisterio reciente.

La Virgen Santísima te proteja y te cuide en esta nueva misión.  Por favor no dejes de rezar por mí.

Fraternalmente,
FRANCISCO

 

[1] Exhort.  ap.  Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 271.

[2] Motu proprio Fidem servare (11 febrero 2022), introducción.

[3] Ibíd., 2.

[4] Exhort.  ap.  Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 132.

[5] Carta enc.  Laudato si’ (24 mayo 2015), 17.

[6] Exhort.  ap.  Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 40.

[7] Ibíd.

[8] Exhort.  ap.  Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 132.

[9] Exhort.  ap.  Gaudete et exsultate (19 marzo 2018), 39.

[10] Comisión Teológica Internacional, La esperanza de salvación para los niños que mueren sin bautismo (19 abril 2007), 2.

[11] Exhort.  ap.  Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 35.

 

Fuente: https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2023-07/el-papa-nombra-a-monsenor-fernandez-prefecto-de-doctrina-fe.html

carta No.191: Trabajemos por la seguridad integral

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 191 – 2 julio 2023
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Trabajemos por la seguridad integral

“…La búsqueda de la paz exige también que la seguridad sea "integral", es decir, capaz de abarcar cuestiones como el acceso a los alimentos y al agua, el respeto del medio ambiente, la asistencia sanitaria, las fuentes de energía y la distribución equitativa de los bienes del mundo”  Papa Francisco, mayo 2023.

En Ecuador los altos niveles de inseguridad generan angustia y miedo en gran parte de la población. Las encuestas señalan que dos de cada tres personas sentimos temor de caminar por las calles. Las muertes violentas han pasado de 25 personas por cada cien mil habitantes en el 2022 y a 32 en junio de 2023. Hoy somos el 2do. país más violento de Latinoamérica.

Predomina un clima de terror, en muchas ocasiones alimentado por la prensa sensacionalista, lo que incrementa el pánico en la población y da mayores alas a los grupos delincuenciales que se sienten fortalecidos por la impunidad, avalada por algunas leyes que les amparan, con la complicidad y corrupción de cierta justicia.  Las bandas ligadas al narcotráfico, sus aliados y la delincuencia organizada o no, causan intranquilidad y preocupación. Incluso hay fuertes dudas respecto a la probidad de unos u otros sectores de la fuerza pública.

Ante esta situación, la sociedad reclama mano dura contra la delincuencia. Muchas personas ven en el presidente salvadoreño Nayib Bukele, el ejemplo a seguir sin importar los derechos humanos.  Voces que cada vez toman mayor fuerza cuando el Estado ha demostrado su impotencia ante la crisis de violencia, a pesar de los ‘estados de emergencia’, el involucramiento de las FFAA, de declarar a los grupos violentos como terroristas y la autorización del uso de armas a la población civil.

En barrios y comunidades se ha ejercido la justicia por mano propia y es muy común la advertencia de “ladrón cogido, será eliminado o quemado”… ajusticiamientos que nos retornan a los tiempos de incivilización y barbarie.

Devolver la seguridad en una de las mayores demandas ciudadanas a los candidatos presidenciales. Lamentablemente sus propuestas sólo hablan de incrementar medidas represivas y choque, incluso algunos ofrecen crear los temidos ‘escuadrones de la muerte’, de tristísima memoria en nuestra historia nacional.

Por lo que ¿podemos comprar la seguridad a cualquier precio?  Evidentemente, No.  Necesitamos una Justicia libre de corrupción, que funcione de forma ágil e imparcial, que cumpla las leyes; unas fuerzas del orden que, suprimiendo a sus malos elementos, se dedique a cuidar y proteger la dignidad y propiedad de la comunidad; un Estado que en todas sus instancias una esfuerzos para combatir la delincuencia y solvente las principales causas de esta crisis, promoviendo el acceso de la población a empleo justo, a alimentación y agua, respeto al medio ambiente, promoviendo la asistencia sanitaria, garantizando las fuentes de energía y la distribución equitativa de los bienes.  Una seguridad integral, que tenga claro que la pobreza, el hambre y la marginación también matan y a momentos son causa de la inseguridad que vivimos.

Entonces, el Estado y la participación de la ciudadanía como constructores de tejido social, son fundamentales para generar lazos de solidaridad y atención que prevengan el involucramiento de la población vulnerable y necesitada, en redes y grupos delincuenciales, pero sin recurrir a ninguna intimidación ni violar derechos, y así enfrentar y vencer a este enemigo social que desangra el país.

Los próximos gobierno y legislativo debe trabajar incansablemente para superar esta cruel situación, comprometiendo a todos los sectores en un esfuerzo común y una labor comunitaria para lograr los objetivos de esa seguridad integral.

Y ante quienes ya están corrompidos…, nos levantamos como una comunidad de creyentes en un Dios padre bueno que conoce nuestras debilidades y que no quiere la muerte del pecador sino su conversión y vida.  Presentamos también nuestra oración para recuperar el bienestar y la fraternidad.  Sólo así volveremos a ser la “isla de paz” y justicia que todos añoramos.  ·  #ComuniquemosEsperanza 

"Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas. 


domingo, 25 de junio de 2023

carta No.190: La razón de ser del Estado ecuatoriano

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 190 – 25 junio 2023
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La razón de ser del Estado ecuatoriano

“Todo ser humano tiene derecho a la existencia, a la integridad corporal, a los medios indispensables y suficientes para un nivel de vida digno, especialmente en lo que se refiere a la alimentación, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; y, por tanto, tiene derecho a la seguridad en caso de enfermedad, invalidez, viudez, vejez, desempleo y en cualquier otro caso de pérdida de los medios de subsistencia por circunstancias ajenas a su voluntad”.  Papa Juan XXIII, Pacem in Terris n.6, 1963. 

El art. 3 de la Constitución del Estado ecuatoriano establece sus deberes esenciales: “Garantizar sin discriminación… en particular la educación, la salud, la alimentación, la seguridad social y el agua para sus habitantes” (# 1), también debe “Planificar el desarrollo nacional, erradicar la pobreza, promover el desarrollo sustentable y la redistribución equitativa de los recursos y la riqueza, para acceder al buen vivir (# 5).

Estos deberes deben ser los fundamentos de toda propuesta y plan de gobierno que se proponga y ejecute en nuestro país, independientemente de la ideología del gobierno de turno.  Concretarlo es responsabilidad del Estado, que a través de los distintos poderes –ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y participación ciudadana– debe movilizar las instituciones pertinentes e impulsar las políticas que garanticen el ‘buen vivir’ de todo el pueblo ecuatoriano con el presupuesto suficiente para financiarlo.  La realidad demuestra que estas tareas fundamentales han quedado solo en el papel, como buenos deseos, sin hacerse realidad.

Históricamente el Estado ha sido incapaz de garantizar educación, salud, seguridad y alimentación de las grandes mayorías.  Al contrario, con las políticas implementadas ha generado la desinstitucionalización progresiva, la politiquería, la incapacidad, la corrupción e impunidad han hecho que la falta de educación, la ausencia de un sistema de salud eficiente y oportuno, el desempleo y subempleo sean las compañeras inseparables de la cotidianidad ciudadana.  Esto se agrava por los desastres naturales.  Inclusive hay sectores rurales totalmente abandonados y carentes de todo tipo de servicio o atención.  Simplemente el Estado nunca llegó.

El Estado debe trabajar incansablemente por los derechos y garantías del pueblo, lamentablemente en esa tarea ha fallado, en el mejor de los casos se ha convertido en un Estado caritativo, que da lo mínimo a los más vulnerables, de ahí la vigencia de los diferentes bonos, de los subsidios, etc.  Las autoridades olvidan que el “Ecuador es un Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico…” (art. 1, Constitución).

Queda por delante mucho trabajo para que el Estado cumpla su tarea fundamental, incluyendo un compromiso político y legislativo serio, eficaz, efectivo y contundente, que supere las limitaciones y los fracasos de su propia inactividad e incompetencia para servir al bien común.  Aquí también tiene validez la solidaridad y subsidiaridad de miles de ciudadanos que creen en valores éticos y morales y que desde su cotidianidad trabajan por los más pobres y vulnerables haciendo las veces del Estado.

En un Estado democrático la iniciativa privada es corresponsable del alcance del bien común y del desarrollo del país.  Es por eso que la ‘solidaridad’ obliga al compromiso y compartir los bienes, generar empleo, promover empresas y emprendimientos que mejoren las condiciones de vida de la población y renueven el acceso a la salud, la educación de los hijos, las viviendas dignas y el bienestar de los menos favorecidos.

La ciudadanía y las organizaciones sociales debemos estimular y presionar a las instituciones públicas a que cumplan el mandato constitucional.  Hay que movilizarse y no esperar que todo lo solucionen desde arriba.  Convoquemos una minga nacional con responsabilidad, asumiendo tareas específicas que incidan para que el Estado cumpla su deber.  Caso contrario continuará débil, ineficiente e incapaz… una carga costosa e inútil que no justifica su razón de ser.  ·  #ComuniquemosEsperanza 

"Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 18 de junio de 2023

carta No.189: El desafío de construir la igualdad de género

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 189 – 18 junio 2023
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El desafío de construir la igualdad de género

“No se puede conseguir un mundo mejor, más justo, más inclusivo y plenamente sostenible sin la contribución de las mujeres.  Así que debemos trabajar, todos juntos, para ofrecer la igualdad de oportunidades a hombres y mujeres, en todos los contextos, para lograr una situación de igualdad en la diversidad, estable y duradera…  El pensamiento de las mujeres es diferente al de los hombres, están más atentas a la protección del medioambiente, su mirada no se dirige al pasado sino al futuro… dan a luz con dolor para lograr una gran alegría: dar vida y abrir vastos y nuevos horizontes”  Papa Francisco, marzo 2023

Ante las nuevas elecciones afloró el tema de la igualdad de género.  Inicialmente el Consejo Nacional Electoral (CNE) sostuvo que las listas de candidatos para presidente y vicepresidente sean paritarias a partir de las elecciones de 2025, argumentando que las del 2023 son extraordinarias, pero que aplicarán el 30% de paridad en las listas para asambleístas.

Ante esta decisión del CNE, varias organizaciones ciudadanas levantaron su voz, señalando que la ley dice “elecciones subsiguientes posteriores a la vigencia de la ley” por lo que debe aplicarse ya.  Esto muestra la lucha por la paridad que promueven varias organizaciones, especialmente de mujeres, que sienten un machismo vigente y la vulneración de sus derechos en los procesos democráticos.

Por la presión social, el Tribunal Contencioso Electoral determinó que los binomios presidenciales y listas pluripersonales deben cumplir la paridad entre hombres y mujeres.  Aunque este parece un gran logro para cumplir la Constitución de la República, que reconoce el derecho a una vida libre de violencia en el ámbito público y privado (art. 66), y establece que el Estado promoverá la representación paritaria de mujeres y hombres y que en las candidaturas a las elecciones pluripersonales se respetará su participación alternada y secuencial (art. 65). El camino para lograr una verdadera igualdad aún es largo.

No porque haya una participación del 50% significa que se haya superado el machismo.  Poner en las listas a mujeres de candidatas no garantiza que se hayan escogido a las mejores ni reconoce el gran valor que tienen a nivel profesional, social, cultural, ético y familiar, pues en algunos casos se las escogen de ‘relleno’.  Hay mujeres que contribuyen a eso, porque, al igual que los hombres, aceptan candidaturas sin tener la experiencia ni la capacidad profesional o técnica y, lo peor, buscando solo el interés personal y no el de el bien común.

Es valiosa la presencia de mujeres líderes que, además de cumplir con el rol de madre, esposa, compañera, en nuestra sociedad machista, lo cual implica doble esfuerzo, sacrificio, riesgo, trabajan por el bien de la sociedad con entrega, eficiencia, dedicación, detalle, ternura, servicio, belleza, laborando incansablemente por una sociedad más justa, solidaria, inclusiva, equitativa.

Estos nuevos roles que las mujeres cumplen para servir a la sociedad, exigen a los hombres una responsabilidad y participación mayor en el cuidado y atención de los hijos, como en las tareas domésticas para que las mujeres no realicen jornadas extenuantes.

La participación en igualdad de condiciones en la vida social, cultural, política y económica garantiza que, tanto las políticas públicas y privadas, como los valores, las normas y las prácticas culturales, reflejen los preocupaciones y experiencias conjuntas y los tengan en cuenta, pues los intereses de unos generan desequilibrios que socavan el desarrollo sostenible del país.

Hay igualdad de género cuando las medidas aplicadas “de arriba abajo” se complementan plenamente con el apoyo recibido “de abajo arriba”.  El respeto de la diversidad cultural y los derechos culturales es compatible con la igualdad de género si se inscriben en un marco de derechos humanos que favorezcan la integración y el acceso a los derechos y las responsabilidades. La promoción y valorización de la igualdad de género está directamente relacionada con el respeto de la dignidad humana, esencial para el desarrollo integral y para la construcción de la justicia y la paz.  ·  #ComuniquemosEsperanza

"Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

 

domingo, 11 de junio de 2023

carta No.188: Entre el desastre, la pobreza y la solidaridad

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 188 – 11 junio 2023
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Entre el desastre, la pobreza y la solidaridad

“Tú conoces, Dios nuestro, todas las pérdidas tanto humanas como materiales que los desastres dejan en nosotros, Tú sabes cuánto es que afectan estos en la vida de los hombres, por eso te pedimos que nos ayudes a cuidar mejor de la Tierra que nos regalaste, a ser más responsables con nuestro medio ambiente, pues se trata de nuestra casa común. Así mismo, te pedimos que nos cuides y nos protejas junto a todas nuestras familias”.  Papa Francisco, diciembre 2021.


Una vez más, los desastres naturales han causado muerte, destrucción y pérdidas materiales en Ecuador.  Ahora ha sido afectada la provincia de Esmeraldas.  Hay casi quince mil personas que han perdido todo.  Muchos han sido desplazados a otros lugares, acogidos en albergues o en casas de familiares o amigos.

En los últimos meses otros desastres han sucedido, como el derrumbe de Alausí y los de las zonas subtropicales de Bolívar, Carchi, Imbabura, Azuay, Cañar y Loja; los desbordamientos en Santa Elena, Manabí, Guayas, Los Ríos y El Oro; las graves inundaciones en la Región Amazónica por el exceso de lluvias.

La pérdida de vidas y de medios económicos como vivienda, cultivos, muebles y enseres, además de las secuelas de enfermedades, desplazamiento forzado de personas, destrucción de escuelas, vías y puentes y contaminación, han dejado estos desastres.  En esta coyuntura notamos que los recursos de la Secretaría de Gestión Riesgos para el 2023 disminuyeron respecto al año anterior y la ayuda de los gobiernos locales y el nacional, es limitada.

Las perspectivas inmediatas tampoco son halagüeñas, se anuncia un fuerte fenómeno de El Niño, para el que no se conoce un plan de riesgos, no se han asignado recursos económicos ni se han tomado medidas preventivas.

En muchos de estos desastres tenemos gran parte de culpa por destruir la naturaleza, los ecosistemas y los recursos naturales que, junto al cambio climático global, inciden gravemente en estas tragedias, pero también porque debido a la pobreza muchas familias se ‘asientan’ cerca de las riberas de los ríos, en las laderas de montaña, en zonas de riesgo de deslaves y contribuyen a la afectación porque no tienen servicios básicos, incrementan los desechos, contaminan sus espacios, llenan de basura y plásticos lo poco seguro que tienen.

Y como siempre, los más perjudicados por las catástrofes son las más pobres, débiles y vulnerables, que habitan en sectores rurales o barrios populares.  Son las mismas familias que sufren por la falta de trabajo, la pérdida de sus cosechas, sus pequeños emprendimientos o negocios familiares.

Afortunadamente, en las emergencias aparecen acciones de solidaridad con los afectados, de parte de personas, instituciones y empresas privadas.  Esta es una fortaleza de nuestro pueblo que, prescindiendo de ideologías o de cualquier otra consideración, es capaz de arrimar el hombro y compartir lo poco o mucho que tiene.  Ayuda humanitaria efectiva y activa que se hace presente de inmediato.

Pero es necesario que estas acciones de solidaridad se canalicen organizada y adecuadamente, para evitar casos de corrupción de politiqueros o las ‘sapadas’ de falsos dirigentes que buscan beneficios particulares en medio de estos desastres.

Es importante que para enfrentar los posibles impactos y efectos del fenómeno del Niño se asignen los recursos necesarios por parte del Gobierno, funcionen los comités de riesgo, involucrando a las comunidades y organizaciones y se creen acciones planificadas de solidaridad, para enfrentarlo oportuna y eficientemente.  Es necesaria una gran minga nacional en la que todos nos sintamos corresponsables y solidarios.  Es fundamental una coordinación de los sectores gubernamentales, una acción conjunta entre todas las autoridades, con el apoyo de la iniciativa privada y la participación ciudadana.

En perspectiva de preparación, también es importante la oración.  Que Dios, Padre y Madre, el buen Jesús y el Espíritu Santo nos ayuden a enfrentar estas calamidades y a sobreponernos sin dejar de actuar de forma comprometida en el cuidado de la naturaleza -la Casa Común- y en el ejercicio de la solidaridad personal y comunitaria en favor de las personas que sufren.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 


"Con los ojos fijos en El,
 en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.