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domingo, 20 de septiembre de 2026

carta No. 359: Kinsakocha, amar y cuidar el agua

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 359 20 de septiembre, 2026
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Kinsakocha, amar y cuidar el agua

“Que tu Espíritu nos transforme en peregrinos de lo esencial, capaces de vivir con sobriedad, denunciando el derroche y la contaminación, defendiendo el derecho de cada hermano y hermana a beber sin miedo, sin desigualdad”. Papa León XIV.


Muchos estamos convencidos de que el agua sale de la llave y que, como pagamos una tarifa, tenemos derecho a tenerla siempre. La realidad no es tan simple. Es muy importante saber cómo y dónde nace y crece el agua. Para llegar al grifo de nuestra casa, recorre un largo camino desde las vertientes, los páramos y los bosques de alta montaña. El agua tiene su ciclo vital, que va más allá de los tres estados naturales que nos enseñaron en la primaria; tiene su propia filosofía, su propia pedagogía. El agua es un sujeto, no un objeto ni una mercancía. Es parte vital de la vida. El agua y los seres humanos somos uno.

El agua es una gran pedagoga. Diaria y silenciosamente nos envía enseñanzas y mensajes directos e indirectos. Su pedagogía nos educa, advierte y concientiza, personal y socialmente, sobre la trascendencia que tiene para la vida del planeta, como bien común y derecho humano fundamental, promoviendo una nueva cultura de cuidado y gestión sostenible.

Las fuentes de agua son múltiples y diversas; de allí que, aunque no llueva, la agüita siga llegando a nuestras casas. Nuestro país tiene abundantes fuentes de agua y, posiblemente por esa abundancia, no caemos en cuenta de que debemos cuidarla y protegerla; no solo conservarla, sino también restaurarla, asumiendo que la maltratamos mediante la contaminación, al convertirla en basurero y recipiente de toda clase de desperdicios humanos. También la malgastamos y desperdiciamos y, sin embargo, es tan generosa con la humanidad y la naturaleza que sigue regando la vida cotidiana.

Los “ríos voladores” son grandes flujos de vapor de agua que viajan desde el océano Atlántico y la Amazonía hasta los Andes. Al encontrarse con la cordillera, el aire se eleva, enfría y condensa, generando lluvias que abastecen de agua a los páramos, valles y otras regiones del país.

Kinsakocha es un extenso ecosistema de páramo andino y una zona de recarga hídrica ubicada a 30-35 km de Cuenca. Recibe la descarga de los ríos voladores, cuenta con vertientes naturales y aguas subterráneas, y constituye un corazón hídrico de la región austral, asentado sobre la caldera de un antiguo volcán inactivo. Actúa como una esponja natural: de sus páramos nacen más de 40 lagunas e importantes ríos, como el Irquis, el Tarqui y el Yanuncay, que proveen de agua potable a alrededor de 150.000 personas de Cuenca y localidades cercanas.

Conservar y reparar Kinsakocha es una tarea y una corresponsabilidad de la ciudadanía. Tanto el sector urbano como el rural deben involucrarse activamente en la defensa de esta fuente de agua. Sensible a la vulnerabilidad de este ecosistema, el Cabildo Popular por el Agua convocó a una asamblea ampliada para organizar la conmemoración del primer año de la marcha del Quinto Río, una movilización histórica que reunió a más de 100.000 personas el 15 de septiembre de 2025.

El pueblo se autoconvocó ante la persistente amenaza sobre estas fuentes de agua, pues continúan las licencias mineras y la intención de ampliar la concesión en 46.000 hectáreas de páramo. La oposición no es a la minería en sí, sino a su desarrollo en territorios como Kinsakocha, por el riesgo de afectar humedales, fuentes de agua y reservas hídricas.

En septiembre de 2025, el arzobispo de Cuenca, Marcos Pérez, en la misa que antecedió a la caminata hacia Kinsakocha, expresó: “Vayan a donde se dirigen las gotas de agua, ‘delirantes de conciencia’, para cuidar los páramos; vayan a la catedral del agua, que son los páramos y las fuentes de agua”. #ComuniquemosEsperanza

 

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

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