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domingo, 10 de mayo de 2020

carta No.27: Mujer - Madre


Con los ojos fijos en El
en la realidad y la fe


Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 27 - 10 mayo 2020
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Justicia y Paz hace un homenaje especial a la mujer en su dimensión maternal, que en su rol de esposa, hija, compañera y amiga, sigue fortaleciendo con valentía los hogares, aún más en la actual crisis sanitaria que vive Ecuador y el mundo.

Mujer - Madre
Esta cuarentena y el “quedarse en casa”, han cambiado los hábitos y acciones dentro y fuera de los hogares.  Esta experiencia nos está dejando muchas lecciones, especialmente cuando recuperamos aquello que es compartir entre padres e hijos, ancianos y jóvenes, hombres y mujeres, dando sentido y valor a la familia.
Para el Papa Francisco «la familia es un tesoro precioso (que) hay que sostener y proteger siempre», que hay que cuidar y fortalecer desde el amor, a la luz y testimonio de Jesús, quien nos llama a querernos unos con otros, donde prime la comunicación, la paz, el respeto y el amor.
En varias ocasiones, el Papa, ha destacado que la fe es principalmente transmitida por las mujeres al calor del hogar, mujeres que con su testimonio siembran las raíces “a través de los gestos, miradas, caricias, como la de nuestras madres, abuelas; con el sabor a las cosas que aprendimos en el hogar, de manera simple y auténtica” (junio 2019).
En la actual crisis que vivimos se evidencia el papel que cumple la mujer: se proyecta, cada vez con más intensidad, al cumplimiento de diversas responsabilidades, en el ámbito profesional en diversas ramas.  Como protagonista de primer orden en la política y en la ciencia o como deportista, funcionaria o servidora de la comunidad.  De tal manera que cuando nos referimos a la mujer en la sociedad actual, debemos revalorizar a la mujer que, además de ser madre, esposa, hija, compañera, también desempeña un papel de gran trascendencia en el mundo exterior.
La permanencia en casa, durante la cuarentena, permite visibilizar el esfuerzo de tantas mujeres que deben conjugar en lo cotidiano sus labores profesionales con las tareas domésticas.  El sacrificio de aquellas que diariamente se despiden de su familia para ir a cumplir su trabajo en hospitales, centros de salud, albergues; o son parte de las fuerzas de seguridad, o atienden en un supermercado o recogen la basura...  o las mujeres del campo que luego de cultivar la tierra, para los alimentos lleguen a nuestra mesa, retornan a preparar la comida para los suyos, con cansancio, pero con responsabilidad y amor.
Por tanto, hoy ser mujer y madre implica una variada gama de roles, sentimientos y emociones, actividades y responsabilidades, reflejados desde el servicio y la entrega, al igual que lo hizo María con su hijo Jesús al amar y acompañar a la gente, la comunidad, el pueblo.
La madre es el pilar emocional de la familia, además de la administradora y educadora, por lo que es momento de reconocer y valorar la gran labor que realizan las mujeres en los hogares y en la sociedad en general.
La Comisión ecuatoriana Justicia y Paz expresa su respeto y admiración para la mujer-madre, que desempeña el incomparable papel de dadora de vida y lo hace con entrega, sacrificio y amor, como sólo la mujer es capaz de dar. ·  #ComuniquemosEsperanza.

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de los Observatorios de Política y Eclesial, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

miércoles, 29 de abril de 2020

carta No.26: ¿Qué hacer ante la Crisis?


Con los ojos fijos en El
en la realidad y la fe


Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 26 - 29 abril 2020
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La primera y más inmediata obligación del Estado es proteger la vida.  Para lograrlo deben fortalecerse el sistema de salud pública y su capacidad de gestión.  Es prioritario la provisión de tests y equipos protectores para el personal de salud y de vigilancia, el equipamiento de los hospitales, principalmente en cuidados intensivos y el apoyo a las fuerzas de seguridad para implementar el control de la movilidad.

¿Qué Hacer Ante la Crisis?

La pandemia del Covid-19 es la tragedia humana más dramática que ha enfrentado la humanidad en el siglo XXI y ha conllevado a una enorme crisis económica y social mundial.  Luego de cuatro meses de expansión, el mundo supera los 3 millones de casos, con más de 200 mil muertes confirmadas.  Las cifras reales son notablemente superiores, ya que muchos se enferman o fallecen sin llegar a los hospitales ni someterse a pruebas clínicas.
Para reducir la propagación del virus, aproximadamente un tercio de la población mundial debe permanecer en sus casas.  Como resultado, la economía mundial enfrenta la mayor depresión en muchas décadas: El producto mundial caerá en aproximadamente 3% en 2020, América Latina sufrirá un golpe mayor, con una pérdida del 5.2%, y Ecuador será afectado duramente, con una declinación del 6.3%.  Los efectos sociales de la crisis se proyectan devastadores: este año pueden caer en la pobreza 420 millones de personas, y 195 millones perderán su empleo.
Ecuador se ha convertido en uno de los países latinoamericanos más afectados por la pandemia, con miles de casos confirmados y de fallecidos, principalmente en Guayaquil.  El sistema de salud pública, tradicionalmente débil y afectado por décadas de políticas de ajuste y una deficiente gestión, ha sido rebasado en su capacidad de control y respuesta.  Muchos hogares han visto enfermar y morir a sus seres queridos sin obtener atención médica adecuada.
Los impactos del colapso del precio del petróleo, la ruptura de los oleoductos y la caída de los precios de otros productos de exportación, conducen al país a una situación extremadamente difícil, agravada por una deuda externa de 41 mil millones de dólares.  El Estado enfrenta la peor crisis, sin reservas, con mínimos recursos y con una economía rígida y dolarizada.
Nuestro deber como cristianos es proteger la vida y evitar, en lo posible, los efectos dramáticos de la crisis sobre lo más vulnerables, los más pobres y los sectores tradicionalmente excluidos de nuestra sociedad.
En Ecuador el 40% de los trabajadores laboran en condiciones de subempleo, sin seguridad social y con ingresos mínimos, sobreviven con al diario, y el confinamiento prolongado en sus hogares puede ser devastador.  El estado debe proteger la alimentación y adecuada nutrición de los hogares pobres en forma urgente y masiva.
La tercera prioridad es la protección del empleo.  Es indispensable canalizar recursos para los trabajadores autónomos y las micro, pequeñas y medianas empresas.
Otras políticas, como el rescate a las grandes empresas o el pago de la deuda externa, deben posponerse.  La situación no puede tomarse como una oportunidad para retornar a “lo normal”, porque la gran inequidad y exclusión, el debilitamiento de los servicios sociales, el endeudamiento abultado y depredación de la naturaleza han generado la crisis y la propagación excesiva de la pandemia.
Ante la ausencia de recursos, la vía más urgente es la renegociación de la deuda pública y de las ventas anticipadas de petróleo.  Se pueden promover canjes de deuda por conservación y canjes de deuda para inversión social.  Es indispensable el financiamiento internacional por organismos multilaterales sin condicionalidad.
Los sectores más pudientes de la sociedad tienen la obligación de aportar mayoritariamente recursos para superar la emergencia, porque solo con la unidad y la convergencia de toda la sociedad podremos superar la crisis. ·  #ComuniquemosEsperanza.

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de los Observatorios de Política y Eclesial, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 19 de abril de 2020

carta No. 25: Superar la crisis es responsabilidad de todos


Con los ojos fijos en El
en la realidad y la fe


Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 25 - 19 abril 2020
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“Las exigencias del bien común derivan de las condiciones sociales de cada época y están estrechamente vinculadas al respeto y a la promoción integral de la persona y de sus derechos fundamentales” (Catecismo de la Iglesia Católica)
Superar la crisis es Responsabilidad de Todos
“El bien común es responsabilidad de todos los miembros de la sociedad, ninguno está exento de colaborar según sus propias capacidades en su consecución y desarrollo”.
Encíclica Rerum Novarum, León XIII
Todos somos responsables de nuestras acciones, que necesariamente deben basarse en la ética y la moral y deben estar orientadas hacia el bien común.
La salud es un bien común, por lo tanto, es nuestra responsabilidad, sea cual sea el lugar que ocupemos en la sociedad, más aún en esta situación inédita y desafiante en que vive el mundo y en particular nuestro país.
Tenemos la obligación ineludible de aportar a la superación de esta crisis, ya sea como ciudadanos o como autoridades, como empresarios o como trabajadores; como líderes o militantes políticos; como educadores o educandos, como comunicadores.  El cuidado de la salud exige que las autoridades tomen las medidas oportunas, eficaces y efectivas.  Es corresponsabilidad de todos acatarlas y cumplirlas irrestrictamente.  Urge la unidad y el trabajo conjunto.
Corrupción significa faltar al compromiso que cada uno tiene en el sitio y responsabilidad que ejerce, los gobernantes en su función de liderar, dirigir y administrar los recursos, y los ciudadanos en general, en cumplir las disposiciones legales de la autoridad y en colaborar en toda tarea que esté a su alcance para superar estos momentos angustiantes de enfermedad y pobreza.
Decir la verdad es una obligación que no debe confundirse con el escándalo y la justificación de errores o falencias, por esa razón las autoridades y los medios comunicacionales deben decirla sin tapujos.  Ocultar parcial o totalmente datos de la tragedia, genera desconcierto e incrementa la desconfianza y el relajamiento de las actitudes ciudadanas.
Acatar las restricciones de movilidad y aislamiento social, es lo mínimo que debemos hacer, si queremos salir de la situación en que vivimos.  Las actitudes irresponsables de no usar mascarillas y más accesorios de protección, de salir con cualquier pretexto y usar prepotentemente los vehículos, y utilizar las redes sociales con fines protervos llenándolos de noticias falsas, entre otras, son manifestaciones de insensatez que debemos cortarlas de raíz, de lo contrario el coronavirus seguirá produciendo sufrimiento y muerte.
Justicia y Paz hace un llamado urgente a la responsabilidad de todos: a cumplir las disposiciones gubernamentales, a los partidos políticos a que guarden sus intereses electorales y populistas y apoyen, desde la Asamblea, la consecución de un plan económico viable y de responsabilidad social; a los empresarios y trabajadores que dejen de lado sus exclusivos intereses particulares o de grupo y lleguen a acuerdos que les permita subsistir mutuamente; a los medios de comunicación a comunicar la verdad.
Solamente si todos, gobernantes y gobernados, asumimos la responsabilidad propia, desde cada situación particular, haremos lo urgente y necesario para vencer esta pandemia.  La esperanza de salir de la crisis y superar las angustias del momento es tarea solidaria de todos.  #ComuniquemosEsperanza. 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de los Observatorios de Política y Eclesial, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

martes, 7 de abril de 2020

Carta No.23: Unidad y Tregua


Con los ojos fijos en El
en la realidad y la fe


Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 23 - 7 abril 2020
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Justicia y Paz, fiel a sus principios, demanda de la sociedad civil y política, una postura de apertura, diálogo, encuentro, unidad de todos, sin distingos ni exclusiones.  Este ha sido el llamado de hace pocos días de nuestros Obispos, llamado que a nuestro parecer no ha tenido la acogida que esperábamos.

demanda inmediata e impostergable...
Unidad y Tregua
La realidad y las estadísticas asustan, evidencian enfermedad y muerte en una población que desde antes, se debatía en una muy grave y peligrosa situación económica y social.  Basta leer los indicadores de desempleo y subempleo, insalubridad, desnutrición, morbi-mortalidad, etc., previo al aparecimiento de la pandemia del Covid 19 o Coronavirus.  Con la llegada de la pandemia el gobierno nacional se vio precisado a decretar una necesaria cuarentena que agudizó la crisis.  Ha crecido la marginación y la pobreza, y las actividades productivas se han paralizado sin un horizonte cierto de recuperación.
Comprobamos con dolor, que ante esta realidad, no hay, la lógica necesaria, urgente e impostergable de unidad, por el contrario, vemos que intereses particulares o de grupo, pretenden alcanzar, imponiendo sus criterios, sus propios intereses.  Constatamos con profundo dolor que la unidad es despreciada y hasta ignorada.  Ni la profunda emergencia sanitaria ni la angustia y desesperación del pueblo que clama atención urgente ha logrado la anhelada unidad.
Nuestra historia nos ha demostrado que unidos hemos logrado objetivos de interés común y que separados, sumergidos en peleas fratricidas, hemos ido irremediablemente al fracaso.  En 1941, divididos perdimos el conflicto armado y el país se mutiló.  En 1995 un país unido, triunfó y se fortaleció.  Es la diferencia entre enfrentar una crisis unidos o divididos.
Creemos que la unidad a la que ha llamado la Conferencia de Obispos es un imperativo impostergable, no como una cuestión de discursos y proclamas, sino de acciones y hechos concretos, superando rivalidades, cálculos y ambiciones y dejando aflorar todos, en conjunto, nuestras mejores cualidades de servicio y solidaridad.
Es el momento de apoyar al gobierno en sus esfuerzos de respuesta a la crisis, siendo propositivos, y sugiriendo soluciones oportunas, resaltando los logros, y puntualizando los errores con alternativas que los solucionen.  Evitando la generación y divulgación de noticias falsas, trabajando unidos como un puño bajo la guía y dirección oficial.  El camino, entonces, exige unidad y tregua inmediata en razón de los intereses superiores de todo el Ecuador.
Es hora de que el gobierno, los partidos y movimientos políticos propongan y acepten la tregua y aporten con sus mejores capacidades; es hora de que los potenciales candidatos guarden sus declaraciones y campañas para después.  Es hora de anular el regionalismo y asumir que todos somos un solo país.  Todos estamos llamados a colaborar con ideas, acciones y recursos, más allá de las diferencias lógicas y de las aspiraciones justas.  Esto no puede ni debe entenderse como complicidad, al contrario, si existen signos de corrupción hay que denunciarlos ante las autoridades competentes y esperar el correspondiente juicio.
Un llamado especial a los medios de comunicación para que informen sin escándalo.  Su misión, en estos momentos, es trascendente, de ellos depende informar la verdad y más allá del sensacionalismo informar desde una perspectiva estratégica.  Y qué decir de los medios tecnológicos, las recurridas redes sociales que no deben ser mal utilizados para el escándalo, la oposición barata, y la desinformación.  #ComuniquemosEsperanza.  ·

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de los Observatorios de Política y Eclesial, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

miércoles, 20 de marzo de 2019

carta No.16 - Ecuador: ¿Cómo y por Quién votar? – Nuestra Responsabilidad


Con los ojos fijos en El 
en la realidad y la fe

carta No. 16
marzo 2019
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Contexto

Los ecuatorianos estamos a pocos días del domingo 24 de marzo, en el que asistiremos a votar por 23 prefectos y viceprefectos, 221 alcaldes, 867 concejales urbanos, 438 concejales rurales, 4039 vocales de juntas parroquiales, de entre más de 82 mil candidatos.  También por 7 miembros del nuevo Consejo de Participación Ciudadana y Control Social - CPCCS que se escogerán de entre 43 candidatos… y es aquí donde está nuestra mayor preocupación.

Las estadísticas anuncian que en estas elecciones hay mayor apatía, indecisión y desconocimiento en especial por la votación de consejeros para el CPCCS: 80 por ciento.  Es decir que 8 de cada 10 ecuatorianos, seguramente el momento que lleguen a la mesa de votación recién se enterarán de esta responsabilidad y con seguridad no sabrán cómo ejercer esa tarea.

Hay que tener presente que se recibirán seis papeletas, tres para elección de Alcalde, Prefecto y Concejales urbanos o rurales, y otras tres en las que se votarán a los consejeros de la CPCCS: tres varones, tres mujeres y uno por los pueblos y nacionalidades indígenas, afroecuatorianos o montubios y ecuatorianos residentes en el exterior.  El único caso especial es el de Girón, cantón de la provincia de Azuay, en el que los votantes recibirán una papeleta extra para la consulta por el agua en Quimsacocha.

Preocupación

Nuestro mayor interés, entonces, está en la votación de los miembros para el CPCCS.  Organismo, llamado el 5to poder del Estado, que fue creado por la nueva Constitución de 2008 y conformado a la sombra del expresidente Rafael Correa.  Las principales responsabilidades del CPCCS son: vigilar la transparencia en el ejercicio del gobierno mediante políticas anticorrupción e investigaciones sobre casos de interés público; promover la participación ciudadana en el control de lo estatal y rendición de cuentas; y la designación de las autoridades de control, como Procurador General del Estado y los diferentes superintendentes, además de Defensor del Pueblo, Defensor Público, Fiscal General del Estado y Contralor General del Estado y a los miembros del Consejo Nacional Electoral - CNE, Tribunal Contencioso Electoral y Consejo de la Judicatura.

Como se ve, el CPCCS, es un organismo de gran importancia debido al poder y responsabilidad que conlleva su accionar, y que en la realidad, durante el anterior gobierno,poco o nada realizó especialmente en lo relacionado al control anticorrupción y promoción de la participación ciudadana, no así en la designación de autoridades que fueron cercanas y de alguna manera, sometidas al expresidente Correa, como el Contralor (hoy prófugo en Miami), el Fiscal General de turno, el Consejo de la Judicatura o el Consejo Nacional Electoral (de triste memoria por el apagón informático).

Propuestas

Con estos antecedentes, la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz - CeJyP, reunida en pasados días, discutió y reflexionó las posibles acciones ante el proceso electoral y en especial la elección de los 7 miembros del CPCCS.

La primera opción que se discutió fue la del Voto Nulo, como una expresión de rechazo y deslegitimación del proceso electoral y en especial, del CPCCS como tal.  Expresión que necesariamente tendría que ir acompañada de una campaña y solicitud de una Consulta Popular para suprimir este organismo o al menos reformular sus funciones a control anticorrupción y desarrollo de la participación ciudadana.  Sin embargo esta opción de Voto Nulo tiene un riesgo, se dijo, que los sectores correistas, mediante la campaña del propio Rafael Correa (algo expresamente prohibido por el CNE,de realizar por ningún sujeto, partido o movimiento político), logren la elección mayoritaria de sus candidatos, así sea con votos menores al Voto Nulo y posteriormente actúen en desconocimiento de todo lo realizado por el CPCCS - Transitorio presidido por el Dr.Julio César Trujillo, según lo expresado por el mismo Correa.

La otra opción es la el Voto Razonado,es decir mirar a los postulantes, que de acuerdo a los sectores de los que proceden tienen una trayectoria y una independencia partidista que les permite actuar libremente (donde los candidatos vinculados al expresidente no tendrían posibilidad de estar, por el claro respaldo que llevan).  Así, los criterios de razonamiento que proponemos además de la independencia, son de la acción y experiencia calificada para el ejercicio de esta función, además y en especial de un accionar ético comprobado en su hoja de vida y alguna vinculación activa en movimientos y grupos sociales o de base que aporten a la construcción social.

Opción

Por tanto la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz - CeJyP propone a cada ciudadano realizar un discernimiento serio sobre la responsabilidad que tenemos con el presente y futuro de nuestra Patria y en esa medida meditemos sobre el voto a depositar.  En relación al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, dejamos planteadas las dos opciones: Voto Nulo o Voto Razonado,con dos compromisos pendientes ya corto plazo: 1) Exigir la convocatoria para una Consulta Popular que suprima o al menos limite las funciones de ese organismo, y 2) la Urgente Necesidad de Establecer una Red de Organizaciones Sociales que vayan más allá de las coyunturas electorales y centre sus atención en una concienciación, organización y participación ciudadana.


Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de las mesas de reflexión, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

jueves, 25 de octubre de 2018

carta No.15 - Ecuador: Un Balance Económico Necesario


Con los ojos fijos en El
en la realidad y la fe

carta No. 15
octubre 2018
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Un año y seis meses de gobierno, es un tiempo prudencial para hacer un balance del gobierno del Presidente Lenin Moreno.  La situación actual nos permite ver que los indicadores económicos y sociales no dan muestras de avance ni de la configuración de un nuevo modelo de desarrollo y, más bien, daría la impresión que estamos volviendo a un pasado que rechazamos y que queremos cambiarlo.
El Ecuador presenta factores preocupantes en diversos aspectos de la economía.  Es así que se mantiene la tendencia a un desmedido endeudamiento que si bien satisface situaciones emergentes no constituye una solución a mediano y largo plazo y, por el contrario, parece complicar el futuro ya que el déficit fiscal no disminuye.  No se ha recurrido a nuevas emisiones de bonos, pero se sigue incrementando el endeudamiento externo por el valor de 1.137 millones, con Goldman Sachs, BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y CAF (Banco de Desarrollo de América Latina).
Mucho se habló de la necesidad de recortar el gasto público, pero hasta aquí no ha existido el resultado que se esperaba y más bien encontramos que pese a los anuncios oficiales el desempleo es creciente a pesar de la disponibilidad de talentos humanos preparados: jóvenes profesionales que egresan de las universidades o que retornan al país con títulos de cuarto nivel no encuentran opciones ocupacionales ni incentivos para convertirse en emprendedores.  Esta situación se refleja en los Indicadores sociales, como el desempleo y sub-empleo que se han visto endurecidos, en desmedro del empleo pleno el cual, a junio de 2018, registró una disminución de alrededor de 161 mil plazas de trabajo.
Se debe tomar en cuenta que ciertos datos afectan a la situación económica, como es el denominado “riesgo país”, que ha subido en los últimos meses haciendo más negativa nuestra imagen ante los inversionistas nacionales y extranjeros, lo que se refleja en que la inversión externa es sensiblemente menor a la que registran Perú y Colombia, ya que los capitales prefieren espacios en los cuales niveles de rentabilidad están garantizados.  Capitales nacionales se han ido a países vecinos lo que se traduce en una peligrosa desinversión, más aún cuando la producción nacional no es competitiva y gran parte del empresariado nacional prefiere depender de las ventajas que proporciona el Estado, sin comprometerse con mejoramiento de la economía nacional y al desarrollo social.
Este panorama se ve agravado por la corrupción que ha sido denunciada hasta el escándalo pero que sigue sin la sanción que ameritaría para superarla.  Además la administración de la justicia es otro elemento sustantivo en la pérdida de confianza en la administración pública.
En un esfuerzo por encontrar las causas de esta situación, podemos señalar que una de las más importantes es la falta de claridad de un modelo económico que pueda orientar al gobierno y a la sociedad en general.  Hoy se esboza una cierta vuelta a un Estado más o menos liberal de épocas anteriores.  En contraposición con la década pasada en la cual se propuso acogernos a la inversión pública, que funcionaba por la gran disponibilidad de recursos económicos producto de los altos precios del petróleo, de las remesas de los migrantes y de un agresivo crecimiento de los impuestos.  La situación hizo que nuestros administradores se tentaran por el despilfarro y cayeran en la más delirante corrupción.
La aprobación de la “Ley de Fomento productivo, atracción de la inversión, generación de empleo y estabilización fiscal”, no parece una solución adecuada y menos en el corto plazo.  Sus beneficiarios directos son los empresarios sin que exista por parte de ellos un firme compromiso en la generación de empleo y el incremento de la inversión y en lugar de ello encontramos nuevas exigencias de mejores condiciones para incrementar sus ganancias.
La Comisión Ecuatoriana Justicia y Paz considera que es responsabilidad del gobierno, pero también de la sociedad en general, la búsqueda de soluciones que causen la menor afectación a los sectores populares y que provoquen el desarrollo social y económico caracterizado por la equidad y por la práctica de valores humanos y sociales.  Es así que como alternativa proponemos la renegociación de los incentivos de la Ley de Fomento Productivo, estableciendo límites e indicadores para medir los efectos sociales que a cambio deben ofrecer quienes se están beneficiando de esta Ley.
Preguntamos ¿por qué los empresarios inversionistas no sacrifican algo de sus aspiraciones a favor de las mayorías sociales?  Al final esto los va beneficiar en el futuro cuando al propiciar las mejoras económicas de las mayorías, el mercado para sus productos o servicios se amplíe y en consecuencia no serán perjudicadas sus ganancias.  Esto debería ser una obligación para los empresarios cristianos que, conjuntamente con los trabajadores, deberían encontrar soluciones, como por ejemplo, la revisión del modelo de constitución de empresas de economía mixta, frente al cual nos preguntarnos… ¿por qué no están funcionando según se había previsto?
La Economía Popular y Solidaria (EPS) es una opción que debe ser impulsada luego de reconfigurar las estructuras institucionales que hoy pretenden gobernarla y que en lugar de ser factores impulsores más bien han sido factores restrictivos al desarrollo del sector.  La propuesta de economía popular y solidaria, cuyo esquema ya ha sido probado en el Ecuador con beneficios sustantivos en cuanto a incremento en la producción, por una parte y generación de empleo por otra, pero sobre todo en un ambiente de comunidad y respeto a la cultura y dignidad de las personas, como el caso de “Salinas” de Guaranda.
El fortalecimiento de la EPS requiere que el Estado destine una mayor cantidad de recursos a la capacitación y formación profesional de los directivos, técnicos y administradores involucrados, valiéndose de la colaboración y de la preciosa experiencia acumulada y demostrada por varias ONG y fundaciones, que a lo largo de los años han pensado y promovido la EPS.  Además es fundamental la reducción sustancial de la tasa de interés de los créditos a los cuales acceden los actores de la EPS.
Otra de las alternativas es la formación de empresas dentro del marco de las PYMEs (pequeñas y medianas empresas), con capital abierto, que den la posibilidad a pequeños inversionistas de inmiscuirse en la gestión y ser parte de la empresa, aquello favorecería la inversión nacional y de capitales pequeños, pero que aunados podrían ser un verdadero motor de la economía.
Las recientes declaraciones presidenciales y el importante anuncio de incremento de recursos para la economía popular y los emprendimientos por medio de préstamos blandos y en condiciones aceptables puede contribuir a incentivar emprendimientos que ayuden a mejorar, con estabilidad y justicia, la economía de las grandes masas poblacionales del Ecuador.
Coordinación: María Herrera y Miguel Andrade - Redactor: Andrés León
Observatorio Político

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de los Observatorios de Política y Eclesial, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.


sábado, 1 de septiembre de 2018

Carta abierta de adhesión al Papa Francisco


“las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”
Mt 16,18
Querido Papa Francisco:
Quienes suscribimos esta carta somos ciudadanos del Ecuador, país al que diste prueba de tu afecto al visitarlo hace dos años.  Durante tu estancia en nuestro país, sentimos la trascendencia de tu magisterio y la bondad de tu corazón, que a todos los seres humanos considera y ama por igual y, al mismo tiempo, fuimos testigos de tu justificada predilección por los pobres y necesitados.  Nos anunciaste entonces que “el mejor vino está por venir”, y quedamos contentos.  Y llenamos calles y plazas, para oír tu mensaje, en Quito, Guayaquil, el Quinche, la Universidad Católica…
Y quedamos soñando con la inspiración espiritual que nos dieron tus palabras de sabiduría y bondad, con las que describiste un mundo mejor en el que los más pequeños, los refugiados, los migrantes, los que poco y nada significan para las sociedades materialistas, puedan tener una vida más humana, justa y solidaria.
Tus palabras de trascendencia espiritual y de humana justicia no han sido comprendidas por todos y se han puesto de manifiesto en críticas tan injustas como desmedidas.  Pero nada de eso modifica el valor y la importancia de la prédica evangélica que, reconociendo las imperfecciones del ser humano, siempre se ha orientado a propiciar un mundo de fraternidad y justicia.
Las falencias propias de la naturaleza humana nos afectan a todos y son tanto más graves cuando sus protagonistas son aquellos precisamente llamados a dar ejemplo de rectitud, y sus víctimas los indefensos.  Tú has tenido el coraje de pedir perdón a la humanidad por los delitos cometidos por algunos miembros del sacerdocio, cuya censurable conducta, sin embargo, no puede ser utilizada para responsabilizar y condenar a la Iglesia ni menos aún, para caracterizarla.  Estamos seguros, Papa Francisco, que seguirás tomando las medidas más apropiadas para afrontar y resolver este grave problema.
Querido Francisco: somos cristianos de diversas Iglesias, denominaciones y doctrinas, algunos incluso no practicamos ningún credo religioso, pero todos observamos indignados los intentos de quienes quieren acallar tu voz profética y tu mensaje de fraternidad, sin percatarse de que sus insensatas generalizaciones afectan la autoridad moral de una institución que ha desafiado las tormentas de la historia para representar, desde siempre, el referente al que vuelve sus ojos la humanidad para guiar sus pasos por el mundo terrenal, con los ojos puestos en la eternidad: la Iglesia Católica.
Quedamos pues, como siempre nos pides, en oración y acción diaria para acompañar tu pontificado hacia una Iglesia solidaria y abierta para todos.

lunes, 30 de julio de 2018

carta No.14 - del circulo vicioso al Círculo Virtuoso del Desarrollo


Con los ojos fijos en El 
en la realidad y la fe

carta No. 14
julio 2018
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del Circulo Vicioso al Círculo Virtuoso del Desarrollo

El país no puede pasar del subdesarrollo político, social, económico, ambiental a un proceso sostenido de desarrollo integral, entendido éste no sólo como crecimiento económico sino como la articulación de los cuatro ámbitos que constituyen el régimen de desarrollo, consagrados en art. 275 de la Constitución de la República.  Y es que en cada uno de esos ámbitos el país se mueve en círculos viciosos sin encontrar salidas que posibiliten cambios verdaderamente transformacionales.  Veamos un par de evidencias que demuestran lo indicado.

En el ámbito político-institucional se constata la débil democracia en la que buscamos apoyar las aspiraciones del pueblo ecuatoriano.  La debilidad institucional ha provocado la mayor de las inestabilidades: llegamos a contar cuatro decenas de ministerios y otras tantas instituciones que lo único que han hecho es facilitar el ejercicio generalizado de la corrupción.  Hay una abundancia de leyes que nadie las respeta y otras tantas que cambian con mucha frecuencia, de acuerdo con los caprichos (o los intereses) de quienes están actuando como administradores de los procesos afectados.

En lo económico productivo, las inversiones, sobre todo del sector privado, son muy limitadas, la inestabilidad político-institucional genera inseguridades y no se quiere correr riesgos.  Aún se requiere inversión pública de apoyo a la producción, particularmente en el sector rural.  Alto costo de materias primas, dificultades para acceder a créditos productivos y para la comercialización, poco apoyo a la apertura de mercados, deficiencias de carácter tecnológico y otros tantos factores restrictivos imposibilitan mejores rendimientos productivos y se generan niveles muy bajos de rentabilidad.

Los tejidos sociales, a todo nivel, se han debilitado: gremios de los sectores productivos que no generan ideas de cambio porque no son escuchados, organizaciones sociales que han dejado de ser proactivas y que se desempeñan en el marco de enfoques clientelares, desinterés de los actores económicamente activos por mejorar sus niveles de conocimientos y por desarrollar propuestas creativas.

Nuestra casa, la naturaleza, se está cayendo a pedazos porque no la cuidamos.  Son múltiples los factores que provocan esta destrucción: tala indiscriminada de bosques, uso sin control de químicos para la producción del campo, ausencia de obras de protección de los recursos naturales, actividades extractivistas que sólo se orientan a la generación de ingresos de quienes, desde el extranjero, aportan capitales para este tipo de actividades no sustentables.

Las indicadas son una muy pequeña muestra de evidencias de los factores restrictivos que no nos permiten salir del subdesarrollo.

Si todos los ecuatorianos nos proponemos recuperar la práctica de los valores como el compromiso, la confianza en nosotros mismo y en quienes nos rodean, la solidaridad, el respeto a las leyes y, sobre todo, a nuestros congéneres, la transparencia como antídoto a la corrupción, entre los más importantes, podremos romper los círculos viciosos y desempeñarnos en el ámbito de círculos virtuosos sostenibles.  Nuestro horizonte debe ir más allá de los períodos de gobierno, sólo entonces podremos fortalecer nuestras organizaciones sociales, nuestras instituciones, nuestros procesos educativos y aquellos formativos, nuestra fe en la democracia verdadera.

Habiendo sido abandonado por tanto tiempo nuestro sector rural, es preciso dar cierto énfasis a la construcción y consolidación de los círculos virtuosos impulsando, por ejemplo: el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias y de los gremios de la producción, implementando modelos de gestión empresarial, promoviendo la asociatividad para el desarrollo de economías de escala, incorporando verdaderas prácticas de innovación a todo nivel, fortaleciendo las entidades de apoyo a la producción del campo como el Iniap, ampliando los niveles de conocimiento de los actores campesinos, impulsando verdaderos procesos que garanticen la soberanía y seguridad alimentarias, desarrollando creativas alternativas que permitan el acceso a los mercados, especialmente, de los pequeños productores rurales (algún rato se habló de implementar los puertos secos), simplificando los procesos de compras públicas, impulsando mecanismos que posibiliten el ahorro y la inversión, entre otras tantas opciones.

En cualquier caso, el reto está planteado para todos, para productores, para organizaciones, para agentes facilitadores del desarrollo, para la instituciones públicas, para profesionales, para las mismas familias ecuatorianas… creemos que si se puede.

Coordinación Miguel Andrade – Redactor: Francisco Carrasco
Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de los Observatorios de Política y Eclesial, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.


miércoles, 27 de junio de 2018

carta No.13 - Hacia un nuevo modelo de Iglesia

Con los ojos fijos en El 
en la realidad y la fe

carta No. 13
junio 2018
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Hacia un nuevo modelo de Iglesia

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana en comunicado de Prensa, hace algunos días, se pronuncia en relación al abuso de menores en los siguientes términos: “Rechazo a toda forma de abuso físico, psicológico y sexual contra menores”, en cualquier campo: familiar o institucional y se compromete a tomar “medidas preventivas” contra este flagelo.  Expone, además, el proceso que la Iglesia aplica, según el Derecho Canónico a los implicados y reitera su compromiso con los más desprotegidos.

La pederastia en la Iglesia, es un tema que lo hemos discernido, desde nuestro ser de laicos y laicas con dolor y esperanza, teniendo presente las palabras de Pablo: “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” Rom. 5, 20.

Adicionalmente, en los últimos tiempos, ha sido dolorosamente lamentable la noticia de innumerables casos de abuso sexual a menores por otros agentes y sujetos sociales en el mundo entero y en nuestro país, en particular, realidad cruel que indica la descomposición de ciertos segmentos de la sociedad que hacen daño a los débiles.

Es innegable la postura de los dos últimos Papas, Benedicto XVI y Francisco, al sostener el ‘cero tolerancia’ frente a estos execrables hechos de determinados sacerdotes que atentan contra la dignidad humana, causando un daño profundo e irreparable en sus víctimas y en innumerables personas que se escandalizan con este mal proceder.

Esta realidad nos conmueve y nos lleva a pensar que necesitamos una reflexión más profunda al interior de la Iglesia, tanto de la Jerarquía, como de los laicos y laicas, que formamos el Pueblo de Dios.  Nos urge, “Volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio, donde brotan nuevos caminos, métodos creativos, formas de expresión, signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual” (Evangelii Gaudium, 11).

Es un desafío para nuestra Iglesia hacer una pausa de conversión para renovar sus estructuras, como dice el papa Francisco “una conversión pastoral misionera” que incremente “la fidelidad a su vocación”.  Este acto de humildad y de coraje hará posible una transformación eclesial para iluminar un mundo afectado por innumerables conflictos que va perdiendo credibilidad en las instituciones, incluida la Iglesia.

Consideramos que los ‘signos de los tiempos’ exigen un nuevo modelo de Iglesia: profética, dialogante, que escuche y oriente, con puertas abiertas, de salida, cercana a su ‘rebaño’, con una estructura pastoral, que tenga presente que ella no es el fin, sino el camino para trabajar por el Reino de Dios, que es el proyecto de Jesús y que para ello necesita de un laicado evangelizado que sea su apoyo.

Ante esto, observamos algunos problemas que dificultan este proceso:

-       La excesiva clericalización que nos conduce a tener un concepto deformado de Iglesia.
-       Una estructura piramidal que no incluye a laicas y laicos como compañeros de camino, con voz propia.
-       La existencia de 13 Seminarios, en el Ecuador, que constituyen cantidad y no calidad.
-       La insuficiente preparación de los formadores de los nuevos sacerdotes.
-       En definitiva, la formación de los seminaristas no responde a las necesidades del pueblo, son más ‘funcionarios administrativos’ que pastores.
-       La preparación para el mundo de hoy, debe enmarcarse en criterios comunitarios, creando climas acogedores de escucha y acompañamiento.
-       La selección de candidatos al sacerdocio debería ser más exigente, mirando entre otros parámetros, su vocación de servicio, especialmente a los excluidos que son los privilegiados del Reino.

La dinámica misionera evitará la instalación y la acedia egoísta de la que habla el Papa (EG, 81).

Los laicos y laicas tenemos también responsabilidades propias que nos lleva a interrogarnos, entre otras las siguientes preguntas:

-          ¿Discernimos nuestra realidad a la luz del Evangelio?
-          ¿Cuál es nuestro aporte para que la Iglesia sea más abierta y fraterna, impulse el cambio y se encarne en nuestra realidad?
-          ¿Cómo ayudamos para que la Iglesia toda, sea fiel a Cristo y al proyecto del Reino?

He aquí una tarea conjunta de todos los que somos Iglesia.

Observatorio Eclesial – Relatora: Martha Mora
Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de los Observatorios de Política y Eclesial, que reúnen periódicamente a los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.