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domingo, 20 de marzo de 2022

Carta No. 124: "¡El Bien, hay que hacerlo bien!"

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 124– 20 de marzo 2022

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"¡El Bien, hay que hacerlo bien!"

“Hoy quisiera que nuestro diálogo no mire sólo al pasado, sino que se dirija sobre todo hacia adelante: a las nuevas perspectivas, a las nuevas responsabilidades, a las nuevas formas de iniciativa de las empresas cooperativas.  Es una autentica misión que nos pide fantasía creativa para encontrar formas, métodos, actitudes e instrumentos, para combatir la «cultura del descarte», la que hoy vivimos, la «cultura del descarte» cultivada por los poderes que rigen las políticas económico-financieras del mundo globalizado, donde en el centro está el dios dinero. (Papa Francisco, 2015)


Llegó hace 52 años desde Venecia a Salinas de Guaranda, un pueblito en el centro del Ecuador y en el que, a través del trabajo, la organización, la solidaridad, el emprendimiento y la economía solidaria, encontró razones para soñar en construir el Reino de Dios, con amor, justicia y paz… el P. Antonio Polo, sacerdote y misionero salesiano recoge todas estas experiencias en su libro la "Laguna de los Sueños".

Oír y escuchar, de primera mano, sobre su caminar, sus sueños hechos realidad y los que aún busca conquistar, realmente edifica, motiva, cuestiona y siembra de esperanza los caminos de la vida cotidiana.  Salinas de Guaranda es un proyecto de vidas y de sueños conjuntos traducidos en una realidad comunitaria.

El desarrollo comunitario integral de Salinas se evidencia en la vida y el testimonio del P. Antonio, con sencillez y humildad.  La pedagogía del "Padre Nuestro" inspiró e inspira aún la tarea evangelizadora y la promoción humana para alcanzar un logro comunitario con base a trabajo, esfuerzo, dedicación, honradez, sencillez, colaboración, servicio, motivación, perseverancia, educación, capacitación...

Evoca a Mons. Cándido Rada, primer obispo de Guaranda, que en 1970 invitó a los jóvenes de la Operación Matto Groso al Ecuador, a trabajar en los pueblitos más olvidados y alejados: Salinas, Simiatug, Facundo Vela.  Al tiempo que recordó sus frases vivenciales "el bien hay que hacerlo bien" y “en el camino se ajusta la carga", que influyeron en gran parte de su quehacer diario.

La imagen del colibrí está presente en los sueños (corazón), en la inspiración (cabeza), en la motivación y el servicio (alas) y en la comunicación (pico).  En este proceso de más de cincuenta años, se ha asumido que los medios de producción son propiedad de la comunidad.  Que el servicio está en atender las necesidades básicas y crear fuentes de trabajo en el contexto de la economía solidaria, para vivir mejor.  "Dios nos ha inspirado en lo chiquito.  Hay que fortalecer las vinculaciones académicas y las redes.  Entonces surge la laguna de los sueños.  ¡Si vemos algo bueno en la vida nos queda un compromiso, el de ver si podemos seguir la pista, en lugar de decir: ¡Ummmm!  ¿Esto cuánto durará?  Esto, algún día se acaba…  Tenemos que decir 'pongo mi granito de arena, pongo mi corazón'."

Bepi Tonello, amigo y compañero del P. Antonio, expresa que Salinas de Guaranda no es ni un modelo ni un proyecto acabado, es un proceso de crecimiento, es una propuesta, una fuente de inspiración, es la demostración de que cambiar se puede, de que cada persona debería trabajar por el amor, la felicidad y la paz.

Los lemas "trabajo más ahorro igual adelanto" y "vence la pobreza quien produce más de lo que consume", guían las tareas comunitarias que han mejorado la calidad de vida de esa población a través de alternativas basadas en la economía social y comunitaria.

En Salinas de Guaranda se constata que, con el trabajo y la participación decidida de toda la población, voluntarios y cooperantes, se ha logrado vencer a la pobreza con la organización comunitaria, la capacitación, el trabajo inteligente y honesto, con el ahorro, con responsabilidad, con ética, con honestidad, con el cuidado de los recursos naturales…  A la pobreza se la vence juntos.

"Sigue soñando P. Antonio, con la certeza de que tus sueños contagian a los salineros y salineras y a todos quienes admiramos tu vida y quisiéramos que haya un P. Antonio en cada parroquia del Ecuador".  · #ComuniquemosEsperanza

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Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 3 de enero de 2021

Carta No. 61: La Esperanza responsable construye sueños

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 61 – 3 de enero 2021

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La Esperanza responsable construye sueños

“Donde quiera que estés, ¡construye!  Si estás en el suelo, ¡levántate!  Nunca te quedes caído, levántate, deja que te ayuden a levantarte.  Si estás sentado, ¡ponte en camino!  Si el aburrimiento te paraliza, ¡ahuyéntalo con buenas obras!  Si te sientes vacío o desmoralizado, pide que el Espíritu Santo llene de nuevo tu nada”.  (Papa Francisco, «educar a la esperanza» 2017).

Las esperanzas para el 2021: La pandemia ha comenzado a decaer; las vacunas han resultado efectivas; las familias se han reencontrado; las escuelas, colegios y universidades vuelven a abrirse; la corrupción y la impunidad están desapareciendo; la crisis económica está cediendo; las iglesias reciben más feligreses…

En Navidad y Año Nuevo enviamos y recibimos muchos saludos y parabienes colmados de buenos deseos que calibran positivamente nuestra vida y permiten visualizar el futuro con ese sueño y esa esperanza...  “Soñar no cuesta nada” dice el refrán, pero ¡qué bueno es soñar y tener esperanza en un año y un mundo mejor!

La esperanza demanda de nuestra acción: sembrarla, cuidarla, abonarla, cosecharla, compartirla, difundirla… hacer de ella parte sustancial de nuestro quehacer diario, lo que implica realizar las actividades con ‘alegría y sencillez de corazón’, buscando el bien del próximo y del prójimo, desterrando egoísmos, vanidades, pedanterías o prepotencias.

La esperanza se materializa en amor vivido y proyectado al hermano, especialmente al más pobre y vulnerable. Nos moviliza a luchar para cambiar la injusticia en justicia, la guerra en paz, la pobreza en bienestar, el desempleo en empleo, la soledad en compañía, la ausencia en presencia, el egoísmo en solidaridad…

Esta virtud siembra nuestra vida de abundantes sueños y para alcanzarlos debemos trabajar en comunidad y animarnos mutuamente para fortalecernos. Debemos mantener viva la ilusión, pues sin sueños realizados, chicos o grandes, simplemente la esperanza sería estéril, un simple deseo que se queda en la imaginación o en palabras bonitas.  La esperanza transforma y proyecta una ‘vida plena para todos’.

El Papa Francisco nos propone “sobre todo, ¡sueña!  No tengas miedo de soñar.  ¡Sueña!  Sueña con un mundo que todavía no se ve, pero que ciertamente vendrá. La esperanza nos lleva a creer en la existencia de una creación que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios será todo en todos. Los hombres capaces de imaginar han regalado a la humanidad descubrimientos científicos y tecnológicos.  Han surcado los océanos, y pisado tierras que nadie había pisado nunca. Los hombres que han cultivado esperanzas son también los que han vencido la esclavitud, y han traído mejores condiciones de vida a esta tierra.”

El 2020 fue un año muy duro. Muchos sucumbieron en el intento de resistir y superarlo, otros fueron presa de la pandemia con efectos letales, millones perdieron el trabajo, varios cayeron en las garras de la corrupción.  Pero pese a tanto dolor y angustia, estamos listos y atentos para responder a los múltiples desafíos que se presenten a lo largo del 2021.  Algunos sienten desfallecer, pero a la mayoría la esperanza nos sostiene para de nuevo empezar, para luchar y alcanzar los sueños, conservar la salud y con responsabilidad enfrentar la cotidianidad.

Sí, es cierto, ‘soñar no cuesta nada’, pero es necesario convertir al sueño en realidad y por ello Justicia y Paz espera que, si nuestra esperanza es cabal, con seguridad hará que nuestros sueños los hagamos realidad.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.