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domingo, 23 de junio de 2024

carta No. 242: Eliminar subsidios: ¿por qué y para qué?

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 242 – 23 de junio 2024
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Eliminar subsidios: ¿por qué y para qué?

"Lo que da dignidad es el trabajo, (…) los subsidios sólo pueden ser una ayuda provisoria, (…) no se puede vivir" de ellos, "porque el gran objetivo es brindar fuentes de trabajo diversificadas". Papa Francisco, videomensaje al 57º Coloquio "Logremos una Argentina sostenible" Oct.2021.

El subsidio es una forma de apoyo financiero del Estado, cuyo objetivo es promover determinadas políticas económicas y sociales. Este parte del principio de justicia compensativa ante las desigualdades. Para que un subsidio cumpla su cometido debe ser transitorio, correctamente direccionado y eficiente.

En el Ecuador están vigentes los subsidios a los combustibles, a la seguridad social, al desarrollo social, urbano y agrícola. Sin embargo, hay otras formas de subsidios ocultos como: las sucesivas condonaciones de deudas agrícolas a los grandes deudores, la reducción de la tarifa eléctrica a las mineras, la condonación de intereses a los deudores del SRI, entregando miles de millones de dólares a los grupos económicos.

Los precios de los combustibles forman parte de la política energética que se puede trazar desde una visión de reactivación productiva para crear empleo, o de atención a la liquidez del Presupuesto del Estado. El anuncio del gobierno del presidente Noboa de eliminar los subsidios a las gasolinas está orientado a incrementar los ingresos fiscales del Estado, cuyo déficit presupuestario para el 2024 sería de alrededor de los 5 mil millones de dólares, situación que imposibilita el crecimiento y sostenibilidad de la economía. En nada se habla de promover el trabajo.

El precio de las gasolinas Extra y ECOPAIS subirá 0.26 centavos por galón. En una segunda fase, se establecerá un sistema de bandas. A la par, el gobierno manifiesta que realizará una compensación económica directa a 84.000 transportistas. Según el ministro de Energía, las gasolinas Extra y ECOPAÍS están subsidiadas porque el precio de producción interna es mayor al de las gasolinas importadas. Representaría una pérdida de 600 millones de dólares anuales. Datos que no se ajustarían a la realidad.

Según la Asociación Nacional de Trabajadores de Energía y Petróleo, en 2023 se produjo en Ecuador el 36,5% a un costo total de 1.424 millones de dólares. La importación del 63,5% costó 6.823 de dólares. El precio de producción interna es menor. Si se hubiera importado el 100% debía pagarse 2,75 veces más.

También el Gobierno argumenta que el subsidio a los combustibles no beneficia a la población más necesitada; que los mayores beneficiarios son ciudadanos de clase media y alta, la industria del narcotráfico y el contrabando hacia países vecinos. Una verdad a medias. Los principales beneficiados son los importadores de combustibles. El contrabando y el beneficio del narcotráfico no se solucionan castigando a todos sino enfrentando el problema. El beneficio de las clases altas requeriría una focalización hacia arriba. La subida generalizada de los precios de las gasolinas Extra y ECOPAÍS elevará el costo de la vida y generará mayor crisis y descontento social.

La eliminación de estos subsidios cumple con uno de los compromisos adquiridos con el FMI, en abril pasado, como condición previa para la concesión del crédito de USD  4 mil millones, a un plazo de 10 años y al 8% de interés, para repagar la deuda externa.

El Gobierno estima que, con esta eliminación, obtendrá 500 millones de dólares para pagar la deuda social. Pero la inversión para cubrir requerimientos de salud, educación, vivienda, burocracia llega a 4 mil millones, según el PGE 2024. Esta recaudación representa apenas el 12.5% de ese monto. Serán los ciudadanos, a través de nuevos impuestos, quienes financiarán las necesidades más urgentes, condición también impuesta por el FMI.

La eliminación de estos subsidios no favorece un cambio estructural de la economía, necesario para un despegue de la inversión y el empleo, problemas que mantienen al Ecuador en una crisis económica y social ascendente. Lamentablemente, este gobierno está cayendo en vicios políticos para aprovecharse y beneficiar a sus círculos, mientras la pobreza, el desempleo, la informalidad y la migración carcomen el bienestar y la vida de los ecuatorianos. #ComuniquemosEsperanza

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 23 de julio de 2023

carta No.194: Urgente atención a la crisis social

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 194 – 23 julio 2023
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Urgente atención a la crisis social

"No sucumbir a una concepción reduccionista de la justicia social, que se centra exclusivamente en los indicadores económicos y sociales, sino basarse en tres pilares: dignidad humana, solidaridad, subsidiariedad.” Papa Francisco, mensaje a la OIT, en la Cumbre Mundial del Trabajo, junio 2023.

 

En el país como en la región, si sólo se centra y prioriza la mirada en indicadores económicos, se pierde de vista los grandes y graves problemas sociales que niegan la dignidad humana, especialmente de los sectores más vulnerables. El gobierno central y los locales, además de los políticos, ahora en campaña, dejan de lado las condiciones que determinan como vive la población en general.

Ponen atención al crecimiento del producto interno bruto - PIB, la inflación, las exportaciones, las importaciones, el déficit fiscal, la deuda externa e interna, las reservas internacionales, la inversión extranjera, las recaudaciones tributarias, el gasto público, etc., relegando la dura situación de la gran mayoría de ecuatorianos, donde: 1 de cada 3 vive en pobreza; 2 de cada 3 no tienen empleo adecuado; 1 de cada 3 niños menores a 5 años nacen y viven con desnutrición crónica; hay más de un 9% de trabajo infantil; 6 de cada 10 mujeres han sido víctimas de violencia (psicológica, física, sexual o patrimonial); el 27% aún bebe agua contaminada; solo el 50% de los más de 100 mil jóvenes se gradúan cada año, accede a la universidad; 120 mil ecuatorianos migraron en 2022...

Esta realidad es mucho más grave en el sector rural y en la población más pobre, que es indígena, a sabiendas de que 1 de cada 3 ecuatorianos trabaja en la agricultura para sostener la alimentación de todo el país.

Los gobiernos, al igual que los candidatos, tienden a dejar de lado los grandes problemas sociales y solo hablan sobre violencia, delincuencia, inseguridad, corrupción, empleo… con propuestas poco significativas y mayormente demagógicas en temas sociales y menos para el sector rural. El Frente Social del gobierno está siempre relegado, sin líderes capaces, con funcionarios acomodados, sin recursos financieros, materiales ni técnicos, sin innovación ni integración, generando trabas, dando mala atención y culpando siempre a los demás.

Tal vez esto es reflejo de un Estado indiferente, una burocracia indolente, una idiosincrasia afianzada en lo material y en lo económico, todos buscamos dinero, los ricos para enriquecerse más, los pobres para sobrevivir y dejamos para ‘cuando se pueda’, o para ‘cuando algo sobre’ los temas de salud, inclusión social, educación, vivienda, saneamiento, alimentación, nutrición, deporte y bienestar.

Tema clave son los subsidios, criticados por que se dan a los sectores populares, mientras se ocultan los auxilios económicos que se dan a los grupos económicamente poderosos, que son más costosos para el país.  Se olvida que hay grandes brechas de inequidad y desigualdad y que no podemos poner en iguales condiciones a los que menos tienen con los que más, pues eso sólo crea mayor dominación.

En todas estas áreas sociales se debe implementar la subsidiaridad, si queremos que los excluidos mejoren sus condiciones para construir una sociedad más justa y humana. Es necesario retomar la ‘dignidad humana’ como principio fundamental, que la persona sea el centro de la sociedad por encima del dinero o lo material, que los derechos y deberes humanos de cada uno y de todos primen.  El desarrollo integral debe ser la consigna de la labor cotidiana, el crecimiento en humanidad - el norte social, si queremos que en nuestra sociedad haya justicia y equidad.

Es imprescindible la solidaridad, siempre se puede dar una mano y ayudar a quien más lo necesita y actuar concretamente, tanto en hechos pequeños como en las políticas públicas o en las grandes acciones de sociales.  Es tarea de todos: políticos, empresarios, religiosos, familias, comunidades, profesionales...  Esto no se improvisa, se aprende y comprende desde pequeños y se desarrolla a lo largo de toda la vida.  Como Comisión de Justicia y Paz sentimos que es nuestro deber, trabajar arduamente por la dignidad que todos tenemos como hijos de Dios.  ·  #ComuniquemosEsperanza 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

 

domingo, 16 de abril de 2023

carta No.180: Se acaba el Petróleo...

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 180 – 16 abril 2023
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Se acaba el Petróleo...

 El consumo mundial de petróleo es tan grande, que las provisiones durarán poco.  La alternativa es generar combustibles limpios, amigables con el medio ambiente.  Alexander Graham Bell (científico británico, 1847-1922)

En 1972, el primer barril de crudo amazónico cruzó la cordillera de los Andes y llegó al puerto de Balao, para luego depositarlo en el museo del Colegio Militar.  Desde entonces, el petróleo se convirtió en el eje articulador de la economía nacional, siendo el primer producto de exportación y aportando significativamente a los ingresos fiscales.  Aunque las grandes esperanzas de que el Ecuador lograría superar el subdesarrollo con el “oro negro” no se han cumplido, el país ha cambiado mucho en este medio siglo, con avances importantes en educación, salud e infraestructura.

Pese a estos logros, luego de medio siglo de extracción petrolera, un tercio de los ecuatorianos continúa afectado por la pobreza, la mitad de la fuerza de trabajo está subempleada y la exclusión social continúa afectando al país (datos CEPAL).  El petróleo también ha conducido a una corrupción persistente, y el país sufre por un deterioro de la democracia y por el estallido de una violencia que parece incontrolable.

Muchos piensan que continuaremos exportando petróleo por varios años, como en el pasado.  Sin embargo, el petróleo es un producto no renovable, y sus reservas en Ecuador son limitadas y están comenzando a agotarse.  El actual gobierno ofreció duplicar la extracción petrolera hasta 2025, pero este objetivo no se ha cumplido; por el contrario, en 2023 la explotación cayó en el 8% frente al inicio del gobierno, pasando de 502.000 barriles diarios a 460.000 (Primicias, 13 abril, 2023).

La extracción petrolera está disminuyendo, desde enero de 2015, cuando alcanzó los 557.000 barriles por día, como resultado del progresivo agotamiento de los pozos petroleros.  Entre los campos en fuerte declinación tenemos a: Indillana (bloque 15), Eden-Yuturi, los Bloques 16 y 67 que mantenía Repsol, y Libertador, así como campos menores como Palo Azul y Oso-Yuralpa.  En el caso de Repsol, por ejemplo, la caída alcanza al 72%, pasando de 44.836 barriles diarios en 2010 a 12.567 en 2021.  Los campos en expansión, principalmente Sacha y Auca, no han logrado compensar el declive, e incluso el ITT, el principal campo nuevo integrado desde 2016, se encuentra deteriorado y ha pasado de 72.370 barriles diarios en 2019 a 52.000 en 2021 (AIHE, El Petróleo en Cifras, 2021).

Las cifras oficiales sobre las reservas probadas remanentes confirman el agotamiento progresivo; el país contaba con 1.370 millones de barriles de reservas en 2020 que, al ritmo actual de extracción, durarían solo 8 años adicionales (Min. de Energía, Informe anual del potencial hidrocarburífero del Ecuador, 2021).

Pronto el Ecuador se convertirá en importador neto de petróleo, cuando las importaciones de gasolina, diésel y gas superen las exportaciones de crudo y derivados.  La mayoría de los combustibles provienen de importaciones que se comercializan con elevados subsidios.  La mayor parte de los ingresos fiscales por el petróleo se destina a estos subsidios.  En 2022, el subsidio a los combustibles importados fue de USD 3.328 millones de dólares y representó el 90% de los ingresos petroleros del Estado (USD 3.714 millones).  Los ingresos petroleros han dejado ya de invertirse en educación y salud, profundizando la crisis social.

Es imperativo enfrentar el agotamiento del petróleo con una estrategia ordenada de diversificación económica y creación de nuevas oportunidades, superando la actual economía extractivista.  Afortunadamente, nuestro patrimonio natural y cultural del país es muy amplio, con gran potencial para nuevas actividades, basadas en el turismo de naturaleza y otros usos sustentables de la biodiversidad.  Hay que estimular el cultivo y la exportación de productos como el banano, café, cacao, camarón y muchos otros no tradicionales.  ·  #ComuniquemosEsperanza


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Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.