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domingo, 22 de noviembre de 2020

Carta No. 55: Los partidos políticos: partidos por la demagogia, el engaño y el caciquismo

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 55 – 22 de noviembre 2020

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Los partidos políticos: partidos por la demagogia, el engaño y el caciquismo

 

“La política es una manera exigente (sabiendo que no es la única) de vivir el compromiso cristiano al servicio de los otros.” Paulo VI.

 “La política partidista es el campo propio de los laicos.  Corresponde a su condición laical el constituir y organizar partidos políticos, con ideología y estrategia adecuada para alcanzar sus legítimos fines”.  Puebla 41.


La democracia es un proceso permanente que tiene como sustento a los partidos políticos -organizaciones de la sociedad civil, integradas por ciudadanos con una misma ideología que tienen como finalidad llegar al Poder-, para desde esa responsabilidad, ejecutar los planes de gobierno que elaborados desde sus principios y doctrina, buscan el desarrollo y la solución de los problemas nacionales.

Según la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Puebla 1979), los partidos políticos deben ser “estructuras político-jurídicas que ofrezcan a todos los ciudadanos, sin discriminación alguna y con perfección creciente, posibilidades efectivas de tomar parte libre y activamente en la fijación de los fundamentos jurídicos de la comunidad política, en el gobierno de la cosa pública, en la determinación de los campos de acción y de los límites de las diferentes instituciones y en la elección de los gobernantes” (39).

En Ecuador, la mayoría de los partidos políticos, sino todos, han ido claudicando a sus principios, desprestigiándose permanentemente y convirtiéndose en simples tiendas electoreras, manejadas por ‘propietarios’ que deciden sin consulta ni participación efectiva de la militancia.  Es más, las actuales leyes contribuyen para esa degeneración, al prácticamente eliminar la diferencia entre partidos y movimientos -grupos iniciales, en proceso de crecimiento para llegar, gracias a la participación ciudadana y a la formación, a ser verdaderos partidos, con dirigencia, candidatos preparados y militancia comprometida-.  El movimiento tiene adherentes ocasionales, carentes del compromiso propio de la militancia partidaria.  Hoy parece ser lo mismo, partido y movimiento.

La degradación de los partidos está tocando fondo en el actual proceso electoral, cuando agrupaciones con reconocimiento legal dudoso, con base a acuerdos políticos oscuros y a firmas falsas y repetidas, prestan, alquilan o venden, su nombre y número a aventureros de la politiquería.  Más aún, en las listas presentan a candidatos sin preparación pero que, por su fama, aportan con votos que se traduce en curules y en oportunidad de aprovechamientos no éticos.  Designación de candidaturas, con la complicidad de las autoridades, ilegales y nada democráticas.  Ganar las elecciones como sea, parece ser la consigna de muchos partidos políticos.

El desprestigio de la política y de los partidos ha generado apreciaciones como que “la política es para los sinvergüenzas, los delincuentes, los corruptos, y como yo soy honesto, entonces no actúo en política”.  Actuar así, es una irresponsabilidad ciudadana porque dejamos el campo libre a la corrupción, es hacernos cómplices por omisión porque conocemos la realidad y no actuamos.  Y tratándose, sobre todo de los jóvenes, es poner en riesgo al país entero y su futuro.

La participación política si es consciente, responsable, digna, honrada… tiene una dimensión ética superior y de intachable patriotismo, porque busca el desarrollo, la paz y la satisfacción de las necesidades de todos, y con preferencia por los más débiles y empobrecidos.  ·  #ComuniquemosEsperanza

  

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

 

 

lunes, 16 de noviembre de 2020

Conversatorio: El Proceso Electoral 2021


El próximo Proceso Electoral 2021, es el tema del conversatorio a cargo del Dr. Medardo Oleas, expresidente del Tribunal Supremo Electoral (actual CNE), que realizará este miércoles 18 de noviembre a las 18h00 (6 pm).  

Esta actividad de la Comisión ecuatoriana de Justicia y Paz, se realiza en el marco de los 50 años de promoción de la justicia, la paz, los derechos humanos, la ética y el bien común en el Ecuador.  Entre sus acciones está abrir espacios de reflexión y diálogo con la ciudadanía para las próximas elecciones.

Para participar por ZOOM: bit.ly/38LaU82

ID de reunión: 729 868 5266

Código de acceso: 2cD3ia

Facebook Live
www.facebook.com/justiciaypazecuador

Más información: justicia_ypaz@yahoo.com 

 ¡TE ESPERAMOS!

domingo, 8 de noviembre de 2020

Carta No. 53: La Función Electoral ¿Garantiza la democracia?

 

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 53 – 8 de noviembre 2020

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Para asegurar tanto la apariencia de integridad como la integridad real del proceso electoral, el Consejo Nacional Electoral, debe basarse en principios éticos fundamentales como: respeto irrestricto por la ley; independencia y neutralidad; transparencia; minuciosidad y servicio eficiente. 

La Función Electoral
¿Garantiza la democracia?

El Art. 6 del Código de la Democracia indica que la “Función Electoral tiene como finalidad asegurar que las votaciones y los escrutinios traduzcan la expresión auténtica, libre, democrática y espontánea de la ciudadanía y sean el reflejo oportuno de la voluntad del electorado expresada en las urnas por votación directa y secreta”.  Para cumplir con esta misión cuenta con el Consejo Nacional Electoral - CNE y el Tribunal Contencioso Electoral - TCE.

El CNE está integrado por cinco consejeros principales y cinco suplentes –ciudadanos en goce de los derechos políticos– que son designados para un período de seis años y quien ejerza la presidencia es el representante de la Función Electoral.

La responsabilidad más importante del CNE es “organizar, dirigir, vigilar y garantizar, de manera transparente, los procesos electorales, convocar a elecciones, realizar los cómputos electorales, proclamar los resultados, y posesionar a los ganadores de las elecciones” (art. 25).  Por su parte el TCE, también conformado por cinco miembros (ciudadanos en goce de los derechos políticos además abogados).  Su misión central es “conocer y resolver los recursos electorales contra los actos del CNE y de los organismos desconcentrados, y los asuntos litigiosos de las organizaciones políticas” (art. 70).

La dimensión ética del proceso electoral es la piedra angular que sostiene la democracia.  La ética pública y electoral deben trabajar arduamente para preservar y conservar la salud democrática del país, para ello debe garantizar la transparencia del proceso, priorizar la fiscalización y plena nitidez financiera del proceso electoral.  No basta con publicitar los topes del gasto de campaña, sino la comprobación y arqueo del origen del financiamiento y su uso, mediante prácticas e instrumentos de acceso público, que den certidumbre y permitan la horizontalidad de la información a la ciudadanía.

En la actualidad y en vísperas de elecciones, se evidencia que en la ciudadanía existe desconfianza en la función electoral causado por decisiones y acciones muy cuestionadas por la opinión pública.

El deber ser del CNE está pendiente.  Este organismo –y toda la función electoral– tiene un desafío ético muy grande frente a los próximos comicios, ya que la instalación y consolidación del sistema democrático depende de su eficiencia, eficacia y efectividad en la preparación, realización, procesamiento y proclamación de los resultados de las elecciones de 2021.  Es urgente e impostergable que cuenten ya con un presupuesto definido, con toda la tecnología apropiada para este tipo de procesos; además, con los reglamentos que permitan implementar las últimas reformas electorales y demostrar que van a actuar con transparencia.

El CNE debe garantizar y promover la participación ciudadana en la contienda electoral.  La ciudadanía debe estar atenta y ser veedora, siendo parte activa de los organismos electorales y de control de las juntas y delegaciones, como demostración de un compromiso democrático y en miras a construir un país que de dignidad a toda su población.  ·  #ComuniquemosEsperanza

  

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

domingo, 18 de octubre de 2020

Carta No. 50: Con nuestro voto… ¿qué país construimos?

  

Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 50 – 18 de octubre 2020

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Sabemos y sentimos que nuestro país está en una profunda crisis económica, política, social, cultural, ética…

Los “politiqueros”, cuando llegan al poder, no cumplen con lo que ofrecieron en la campaña electoral.

¿Será solo responsabilidad de ellos o será que todos tenemos “vela en ese entierro” con el voto que damos?

 

Con nuestro voto¿qué país construimos?

 

La Democracia participativa ha diseñado un procedimiento a través del cual los líderes de los partidos o movimientos políticos nos imponen, después de cumplir un procedimiento establecido en el Código de la Democracia, candidatos a la presidencia, a la Asamblea Nacional, al Parlamento Andino...

Los ciudadanos votantes, elegimos entre los candidatos que nos han presentado y al ejercer nuestro derecho al sufragio, consciente o inconscientemente, estamos depositando en el elegido nuestro 'poder ciudadano' para que ese personaje cumpla con sus ofertas de campaña consignadas en su plan de gobierno.

Por lo tanto, nuestro voto es importante y con él, estamos entregando nuestra capacidad y responsabilidad de hacer honestamente lo mejor para todos.  Hay la obligación moral de votar por el 'mejor candidato', tomando en cuenta que:


1.  Por la vía electoral participamos en las decisiones fundamentales para el país.

2.  Escogemos a los candidatos de nuestra preferencia y con el voto les entregamos el mandato para que administren, solucionen problemas y atiendan las necesidades y aspiraciones de todos.

3.  El momento de votar somos iguales y el voto tiene el mismo valor que los demás.  Es un derecho de todos los ecuatorianos a partir de los 16 años.

4.  Los elegidos están obligados a respetar y cumplir la Constitución y las leyes, sabiéndose mandatarios, esto es, que deben acatar la voluntad de los mandantes.

5.  Los votantes tenemos el derecho y la obligación de acceder a diversas fuentes de información para conocer a los candidatos y sus planes de gobierno.

6.  Todos los temas que inquietan y preocupan a la ciudadanía deben ser incorporados a las propuestas de los candidatos.

El sufragio es poder y vale mucho, por eso los candidatos diseñan estrategias publicitarias para 'cautivarnos' y conquistar nuestro voto.  Ofrecen el 'oro y el moro', dicen tener las fórmulas para sacarnos de la pobreza, extirpar la corrupción, crear empleo, dar vivienda, mejorar la salud, la educación, atención al agro, crédito… ponen el paraíso a nuestro alcance.  ‘Van a enfrentar los problemas y aplicar las mejores soluciones’, pero no dicen ni cómo ni cuándo ni con qué dinero.

Los candidatos tienen asesores, realizan encuestas, se contactan con los 'caudillos' locales, contratan expertos en discursos y elaboran spots publicitarios que atraen… es decir, crean una parafernalia orientada a vender un 'producto político'.

Caemos en la trampa y votamos por el más simpático, el que mejor habla y ofrece, aunque sabemos que jamás cumplirá.  En las elecciones nos cautivan las emociones y la razón queda en segundo plano.  No sabemos con qué equipo gobernarán… al votar ‘firmamos un cheque en blanco'.

Votamos y olvidamos fiscalizar y exigir a los elegidos que cumplan y rindan cuentas de lo ofrecido y de lo que están haciendo, lo que evidencia que la crisis que vivimos también sea fruto de nuestro desinterés e irresponsabilidad.

Elegir y elegir bien es un compromiso ciudadano con el presente y el futuro del país.  ·  #ComuniquemosEsperanza

 

  

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas