Francisco asegura que son el mejor antídoto contra la indiferencia
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos
días!
En las catequesis precedentes nos
hemos adentrado poco a poco en el gran misterio de la misericordia de
Dios. Hemos meditado sobre el actuar del Padre en el Antiguo
Testamento y después, a través de los pasajes evangélicos, hemos
visto cómo Jesús, en sus palabras y en sus gestos, es encarnación
de la Misericordia.
