Con los
ojos fijos en Él
en la realidad y la fe
Comisión
ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 363
– 18 de octubre, 2026
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DOMUND:
100 años impulsando la misión
“Al admirar a los misioneros y misioneras, hago un llamamiento especial a toda la Iglesia: unámonos todos a ellos en la misión evangelizadora mediante el testimonio de la vida en Cristo, la oración y la contribución a las misiones. A menudo, como sabemos, “el Amor no es amado”, como dijo san Francisco de Asís. Papa León XIV, Jornada Mundial Misiones 2026.
Este año
celebramos cien años del DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones), instituido
por el papa Pío XI en 1926. Se celebra el penúltimo domingo de octubre. Nació
para despertar, animar y promover en la Iglesia la responsabilidad de sostener
espiritual y económicamente las misiones, especialmente entre los pueblos y
culturas que aún esperan el anuncio de la Buena Nueva.
Los
misioneros salen al encuentro de la humanidad, especialmente de quienes sufren,
viven en condiciones de pobreza y exclusión o necesitan recuperar la esperanza.
Durante este siglo, el DOMUND ha sido un puntal fundamental de la acción
misionera de la Iglesia en todo el mundo. La oración ha sostenido a miles de
misioneros que han entregado su vida al anuncio del Evangelio, mientras las
colectas realizadas en los países católicos han contribuido al sostenimiento de
hospitales, dispensarios médicos, ancianatos, hospicios, guarderías, escuelas y
colegios en lugares lejanos que carecen de servicios y asistencia. En muchos
sitios, la única presencia cercana es la de la Iglesia misionera.
Cada
cristiano está llamado a anunciar el Evangelio con sus palabras y, sobre todo,
mediante una vida coherente con el amor de Dios. La misión es parte esencial de
la identidad de todo cristiano y de toda comunidad eclesial.
Este
centenario nos plantea una pregunta fundamental: ¿qué significa hoy ser
misionero y ser Iglesia misionera en un mundo marcado por las guerras, las
migraciones forzadas, las desigualdades, la violencia, la injusticia, la
corrupción, la impunidad, la soledad y la indiferencia? Significa dar
testimonio de la presencia de Dios en nuestras vidas, ser otros Cristos y
anunciar la Buena Nueva como lo hizo Jesús. Esto implica promover y defender la
dignidad humana, hacer visible la misericordia de Dios y acompañar las
múltiples necesidades de las personas más pobres y vulnerables. La fe no puede
reducirse a una experiencia privada; debe traducirse en acciones que protejan
la vida, promuevan la justicia y construyan fraternidad.
El papa
Francisco nos llamó a ser una Iglesia en salida, cercana a quienes más sufren.
Ser misioneros implica escuchar, acompañar, servir con humildad, tender puentes
y reconocer en los más vulnerables el rostro de Cristo.
En
Ecuador, la misión adquiere rostros y desafíos concretos. Nuestra diversidad
cultural, los pueblos y nacionalidades, sus lenguas, tradiciones y expresiones
de fe constituyen una riqueza que debemos valorar y proteger. Evangelizar
implica promover el diálogo intercultural, respetar la identidad de cada pueblo
y caminar juntos, sin imposiciones ni exclusiones.
«Uno en
Cristo, unidos en misión» es el lema del DOMUND 2026, un llamado a caminar
junto a Jesús y junto al pueblo, con un corazón planetario, sin excluir a
nadie, respetando cada realidad y cultura, inculturando el Evangelio,
anunciándolo con alegría y sencillez de corazón, y construyendo comunión desde
la diversidad, reconociendo que nuestras diferencias pueden enriquecernos
mutuamente.
Al mismo
tiempo, la pobreza, la falta de oportunidades, la inseguridad, las migraciones
y las distintas formas de violencia que afectan a numerosas familias y
comunidades nos recuerdan que la evangelización no puede separarse de la
promoción humana. Acompañar a la niñez y a la juventud, fortalecer a las
familias, impulsar la educación, cuidar la creación y defender los derechos
humanos son expresiones concretas del compromiso cristiano.
Cada bautizado puede ser misionero desde su propia vocación.
No todos estamos llamados a viajar lejos, pero todos estamos llamados a salir
de nuestro egoísmo y acercarnos a los demás. #ComuniquemosEsperanza
Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es
una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de
reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar
y proponer alternativas, a través de estas cartas.
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