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domingo, 26 de julio de 2026

carta No. 351: El FEPP y el desarrollo integral

 

Con los ojos fijos en Él

en la realidad y la fe

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 351 26 de julio, 2026
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         El FEPP y el desarrollo       integral

“…El verdadero desarrollo, es el paso, para cada uno y para todos de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas” (No. 20, Encíclica Populorum Progressio, Papa San Paulo VI).

 

El Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio (FEPP) es fruto de la renovación eclesial impulsada por el Concilio Vaticano II (1962-1965), la encíclica Populorum progressio del papa san Pablo VI (1967) y la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Medellín (1968). Estos acontecimientos marcaron un cambio en la comprensión del papel de la Iglesia, más cercana a los pobres y comprometida con la justicia social y el desarrollo humano integral.

Mons. Cándido Rada se inspiró en el llamado del papa san Paulo VI en la Populorum progressio (el desarrollo de los pueblos) para constituir un fondo mundial que limitara los recursos destinados a la guerra y promoviera el desarrollo de todos los pueblos con dignidad y fraternidad. En 1970, Mons. Rada creó en Ecuador el FEPP, un fondo para el desarrollo integral, asumiendo que “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz".

Primer obispo de Guaranda y responsable de Cáritas, Mons. Rada comprendió, desde su experiencia pastoral, que la caridad tradicional era insuficiente para responder a las profundas desigualdades sociales. Recién llegado a Guaranda promovió la distribución de tierras entre familias campesinas y emprendió programas de vivienda popular, educación, alfabetización y organización comunitaria. 

El FEPP nació en el seno de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana con el aporte de sacerdotes, laicos y profesionales comprometidos con el desarrollo del país. Juntos participaron en el diseño de la nueva institución, coincidieron en la necesidad de crear un fondo de crédito dirigido a los sectores populares para apoyar iniciativas productivas con criterios de justicia y solidaridad, alejándose tanto del asistencialismo como de la lógica exclusivamente financiera.

El 22 de julio de 1970 obtuvo su personería jurídica como fundación sin fines de lucro, inspirada en la Doctrina Social de la Iglesia, con una clara opción preferencial por los pobres y espíritu ecuménico. Su patrimonio inicial fue una donación de Mons. Rada, proveniente del obsequio recibido con ocasión de sus veinticinco años de ordenación episcopal. Ese mismo año concedió el primer crédito a una organización campesina del Carchi, iniciando una trayectoria que ha transformado la vida de cientos de miles de familias ecuatorianas.

Desde sus inicios, el FEPP entendió que el desarrollo debía ser integral. Además del financiamiento, impulsó la formación de organizaciones populares, la capacitación, la asistencia técnica, la producción sostenible, la comercialización, el acceso a la tierra, la economía solidaria, la construcción de viviendas dignas, los sistemas de agua potable y riego, así como el cuidado del medio ambiente. Son formas efectivas de luchar contra la pobreza. Esta visión le ha permitido evolucionar y adaptarse a los cambios sociales, económicos y ambientales del país, sin perder su identidad fundacional.

Actualmente se define como Grupo Social FEPP con oficinas regionales, empresas sociales, un banco que apoya las finanzas populares, una fundación educativa y una empresa de construcciones sociales.

Desde su fundación, el FEPP ha acompañado cada año a más de 150.000 personas, alrededor de 2.000 organizaciones campesinas, indígenas, afroecuatorianas. montubias y urbano-populares y 200 de segundo grado. Su trabajo trasciende la ejecución de proyectos para convertirse en una propuesta de desarrollo territorial basada en la participación, la solidaridad y el protagonismo de las propias comunidades.

Continúa fiel a la intuición de su fundador: la lucha contra la pobreza exige generar oportunidades, fortalecer capacidades y reconocer la dignidad de cada persona. Su historia demuestra que el desarrollo supera el crecimiento económico e implica construir comunidades más justas, inclusivas y solidarias. Inspirado por el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, el FEPP es un referente nacional para el desarrollo humano integral, recordando que la verdadera transformación comienza cuando las personas más excluidas se convierten en protagonistas de su propio futuro.  #ComuniquemosEsperanza

 

 

Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.

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