Con los ojos fijos en Él
en la realidad y la fe
Comisión
ecuatoriana Justicia y Paz
carta No. 334 –29 de marzo de 2026
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Bancarrota
hídrica mundial
Esto se debe a que las vergonzosas cifras de la
sed no se pueden considerar como una fatalidad sin solución, en cuanto ya
disponemos de los conocimientos de ingeniería y de gestión para el suministro
de agua, también en las zonas más remotas, e incluso en alta mar. Y también
porque la gestión del agua no puede depender de «un criterio utilitarista de
eficiencia y productividad para el beneficio individual. Papa Francisco, 2019.
Esto se debe a que las
vergonzosas cifras de la sed no pueden considerarse una fatalidad sin solución,
pues ya disponemos de conocimientos de ingeniería y de gestión para el
suministro de agua, incluso en las zonas más remotas y en alta mar. Además, la
gestión del agua no puede depender de «un criterio utilitarista de eficiencia y
productividad para el beneficio individual» (Papa Francisco, 2019).
El Día del Agua es un
momento para reflexionar y fortalecer la defensa de esta fuente de vida ante
las amenazas que la acechan. Preguntémonos: ¿por qué la ONU afirma que vivimos
una bancarrota hídrica mundial?, ¿cómo podemos detenerla para garantizar agua
en abundancia para todos y todas?
La ONU señala que «la
cuenta corriente de la naturaleza está en números rojos» y que el mundo ha
entrado en una era de “quiebra hídrica global”: un punto de no retorno en el
que la demanda humana ha agotado irreversiblemente los acuíferos y ha secado
los pozos del futuro, poniendo en riesgo todo el sistema hídrico del planeta.
La humanidad no solo ha consumido el ingreso anual de agua proveniente de ríos
y lluvias, sino que ha vaciado los ahorros milenarios almacenados en glaciares,
humedales y acuíferos.
Esta tendencia se agrava
por el uso intensivo del agua en actividades extractivas tradicionales como la
minería y la explotación petrolera, así como en nuevos sectores tecnológicos
como la inteligencia artificial, la minería de bitcoins y la explotación de
tierras raras necesarias para productos tecnológicos y bélicos.
La crisis hídrica se
agrava por el enorme consumo de agua en actividades extractivas y tecnológicas.
La minería del oro requiere más de mil litros por cada gramo extraído; la red
Bitcoin ha consumido a nivel mundial miles de gigalitros, y una sola transacción
puede gastar alrededor de 16.000 litros; a su vez, los sistemas de inteligencia
artificial usan cada año volúmenes de agua comparables o superiores a los de
toda la industria mundial del agua embotellada.
Ante esta realidad, el
llamado de Laudato Si’ se vuelve urgente: existe una grave deuda social con los
pobres que no tienen acceso al agua potable, privándolos de un derecho ligado
directamente a la vida y a su dignidad. El agua es un derecho humano básico y
universal, indispensable para la supervivencia y para el ejercicio de los demás
derechos, y además posee un profundo valor espiritual como regalo del Creador,
fuente de vida y signo de purificación.
Bajo ningún punto de
vista debe ser tratada como mercancía. El agua no puede someterse a las leyes
del mercado ni a la especulación; es un bien común que debe ser protegido,
cuidado y compartido.
Este día es también una
oportunidad para recordar y aprender de las luchas en defensa de la vida y del
agua. Podemos aprender de la experiencia del “Quinto Río” en Cuenca; de los
esfuerzos por recuperar el río San Pedro y el río Machángara; y de la larga
lucha de organizaciones sociales, comunidades campesinas e indígenas,
acompañadas por la Iglesia, en defensa de la vida.
Es tiempo de unir todas
estas luchas para defender la fuente de vida. Es tiempo de sentir, junto a
Dios, que todo estaba bien y que aún podemos continuar la obra del Creador:
“Entonces Dios dijo:
«Que el agua que está debajo del cielo se junte en un solo lugar, para que
aparezca lo seco.» Y así fue. A la parte seca Dios la llamó «tierra», y al agua
que se había juntado la llamó «mar». Al ver Dios que todo estaba bien, dijo: «Que
produzca la tierra toda clase de plantas: hierbas que den semilla y árboles que
den fruto.» Y así fue.” (Génesis 1,9-11). Para salir de esta bancarrota hídrica
mundial debemos trabajar juntos y emprender acciones concretas que nos permitan
cuidar, proteger y utilizar el agua con responsabilidad. #ComuniquemosEsperanza
Con los ojos fijos en El, en la realidad y la
fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz,
resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar,
reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas.
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